Desde ATE Río Negro resolvieron por asambleas continuar con el paro en la sede de Catriel y sumar desde este viernes el cese de atención en la Unidad de Gestión Local de Roca, casa central del organismo nacional en la provincia (PAMI).
Junto a la medida de fuerza en solidaridad con los trabajadores de Catriel, en varias ciudades existe preocupación por la continuidad laboral de todos aquellos empleados cuyos contratos vencen el 31 de marzo próximo. Según pudo saber ATE, “serían masivos los despidos en el instituto”.
ATE rechaza la designación a dedo de un jefe en el Centro de Atención Personalizada de Catriel, eludiendo la carrera administrativa de once años de una trabajadora.
Rodrigo Vicente, secretario general de ATE señaló: “Nuestro sindicato defiende los derechos de los trabajadores gobierne quien gobierne”.
Por otro lado, ATE reclama medidas de prevención para evitar la viralización del coronavirus entre los trabajadores del organismo pero, sobre todo, entre los jubilados, principal población vulnerable.
