A raíz de la continuidad de los posibles despidos en el Senasa, ATE resolvió estirar el paro nacional que lleva adelante hasta el viernes.
ATE Senasa, que se encuentra actualmente en desarrollo de un paro nacional, anunció la continuidad de la medida de fuerza pero en esta oportunidad por 96 horas. La medida de fuerza se tomo en rechazo de «nuevos despidos», algo que ya había anunciado ATE.
Jorge Ravetti , coordinador de la Mesa Nacional de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) en el Senasa, denunció que “entre mañana (por hoy) y el miércoles habrá nuevos despidos», luego de lo ocurrido en la cartera de Agroindustria y la Secretaría de Agricultura Familiar, por lo que el gremio ratificó otra huelga entre el miércoles y viernes.
Las asambleas en el organismo resolvieron estirar el paro activo a 72 horas más en todo el país, entre este miércoles y el viernes próximo, el cual va a incluir «acciones regionales«.
«Los trabajadores continúan resistiendo las arbitrarias y peligrosas decisiones de las autoridades del Senasa, que retiraron los servicios de inspección veterinaria de los frigoríficos y abandonaron las funciones de control del Estado sobre los alimentos que consume la población en las manos de los sectores privados», puntualizó Ravetti.
Un comunicado gremial firmado por el dirigente señaló que «los funcionarios del Senasa procuran aplicar la figura de ‘Director Técnico’ -que cobra de entidades privadas- en los lugares de producción y elaboración de alimento animal y vegetal».
La eliminación de los servicios estatales de inspección veterinaria genera «un doble estándar sanitario: se extreman los controles de las exportaciones y se abandonan los del consumo interno, por lo que la ciudadanía está expuesta a enfermedades, como la Escherichia Coli o el Síndrome Urémico Hemolítico, por ejemplo», indicó Ravetti.
«Además de haber dejado de pagar los alquileres de los edificios en los que funcionan las 400 oficinas sanitarias de campo, lo que obliga a depender de las entidades agropecuarias como la Sociedad Rural Argentina (SRA), el personal debe subordinarse por ello al poder de las cámaras del sector, que asumirán funciones indelegables. Ello provocará que profesionales y técnicos dependan de la caridad», enfatizó.
