Hoy, desde el mediodía, los sectores del moyanismo y los que se oponen a confrontar con el Gobierno, se reunirán, cada uno por su lado, con sus respectivos aliados. Por un lado, en Camioneros se juntan los que responden al ex lider de la CGT a plnificar la movilización del 22; por otro, en Sanidad, los «gordos» e «independientes» buscar agrandar su espacio.
Los sectores que responden al moyanismo y el sector antagónico de los «gordos» y los «independientes» buscarán mañana agrandar su poder de convocatoria en sendas reuniones convocadas en las sedes gremiales de Camioneros y de Sanidad.
Un encuentro, presidido por Pablo Moyano, será en la Federación de Camioneros, desde el mediodía, para organizar los detalles de la movilización, convocada para el 22 de febrero.
En tanto, a partir de las 15.30, los gremios que se identifican como «gordos» e «independientes», se van a reunir en Sanidad, en un encuentro en el que se prevé la participación de organizaciones sindicales que no tienen un encuadramiento formal con el sector.
Por un lado, los triunviros Juan Carlos Schimd y Carlos Acuña, que responden a Hugo Moyano y Luis Barrionuevo decidieron confrontar abiertamente con el Gobierno y tendrían mayoría de dirigentes con cargos en la conducción nacional cegetista.
Los «gordos» e «independientes» ya sostuvieron su planificación de continuar dialogando con el Gobierno nacional a través de la intermediación del ministro de Trabajo, Jorge Triaca, funcionario muy cuestionado por el moyanismo.
El sector que responde hoy a lo que se encuadraría en una CGT opositora, estaría compuesto, entre otros, por dirigentes y sindicatos como Schmid, Acuña, Pablo y Facundo Moyano, Domingo Moreyra (ceramistas), Oscar Rojas (maestranza), Víctor Santamaría (encargados de edificios), Jorge Sola (seguro), Guillermo Imbrogno (AFIP) y Roberto Coria (guincheros).
Por su parte, quienes no comulgan con Moyano se encolumnan con el triunviro Héctor Daer, al frente de gremios poderosos en cantidad de congresales, como Armando Cavalieri (comercio), Carlos West Ocampo (sanidad); el estatal Andrés Rodríguez (Upcn); Gerardo Martínez (construcción), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), Rodolfo Daer (alimentación), Sergio Romero (docentes) y Carlos Sueiro (aduana), entre otros.
Existen una serie de gremios numéricamente importantes, como los colectiveros de UTA (Roberto Fernández) y los maquinistas de locomotoras de La Fraternidad (Omar Maturano), con cargos en la CGT, que si bien deben definir su encuadramiento, se los observa más cercanos a «gordos» e «independientes».
Lo mismo ocurre con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) que lidera Antonio Caló, que ya desestimó su participación en la movilización del 22 de febrero, en tanto Smata mantiene silencio desde hace meses, así como aquellas organizaciones encuadradas en el Movimiento de Acción Sindical Argentino (MASA), entre ellos los taxistas de Jorge Omar Viviani; los lucifuercistas de Guillermo Moser; los legislativos de Norberto Di Próspero; los telefónicos de Sergio Iadarola, y los empleados del tabaco de Raúl Quiñones.
Quienes ya definieron su participación como aliados del moyanismo en la movilización del 22 de febrero son los gremios de la Corriente Federal de Trabajadores, entre ellos los bancarios de Sergio Palazzo; los docentes de Horacios Ghillini y los curtidores de Walter Correa.
