🔵UPSRA anunció un acuerdo con Prosegur para garantizar los puestos de trabajo, reconocer la antigüedad y mantener las categorías de los trabajadores de la planta de Virrey del Pino. El conflicto inició en el cambio de empresa y derivó en una disputa de larga data🔴
La situación de los vigiladores de la planta de Mercedes-Benz en Virrey del Pino llegó a una definición después de varios meses de conflicto. UPSRA anunció un acuerdo con Prosegur que garantiza la continuidad laboral de los trabajadores, el reconocimiento de la antigüedad y el mantenimiento de las categorías que ya tenían.

El conflicto comenzó a partir del cambio de la empresa encargada de la seguridad privada en la planta. La salida de Securion y el desembarco de Prosegur generaron incertidumbre entre los vigiladores, principalmente por lo que podía pasar con sus puestos de trabajo y con la antigüedad acumulada durante años de servicio.

Un cambio de empresa que abrió un conflicto laboral
Con el cambio de prestataria apareció uno de los principales problemas: qué pasaba con los trabajadores que ya prestaban tareas en el establecimiento. La discusión no era solamente quién iba a hacerse cargo del servicio, sino también si los vigiladores iban a conservar las condiciones que habían construido con la empresa anterior.
Durante marzo, el conflicto escaló y hubo medidas de alerta y movilización vinculadas con Prosegur. En ese momento, la discusión incluía el futuro laboral de los trabajadores y las condiciones bajo las cuales se realizaría el traspaso del servicio de seguridad.
La situación también abrió una disputa entre organizaciones sindicales por la representación de los vigiladores. El expediente terminó llegando al Ministerio de Trabajo bonaerense, que en junio se pronunció sobre el encuadramiento y la representación gremial de los trabajadores de seguridad de la planta.
Continuidad, antigüedad y categorías
Con esta previa, UPSRA anunció ahora el acuerdo alcanzado con Prosegur. El punto central es que los trabajadores que continúan en la actividad no pierden su antigüedad ni sus categorías como consecuencia del cambio de prestataria.

Además, el acuerdo contempla una suma extraordinaria de $500.000 por única vez y un adicional mensual de $90.000 desde marzo de 2026, sujeto a los ajustes paritarios y mientras los trabajadores continúen realizando tareas para Prosegur.
Según informan desde el gremio que lidera Ángel García, el acuerdo ya fue registrado ante la cartera laboral de la Provincia de Buenos Aires, que conduce Walter Correa. De esta manera, el conflicto que había comenzado con el cambio de empresa de seguridad terminó con un esquema que, de acuerdo con UPSRA, permitió preservar los puestos de trabajo.
Qué pasó con quienes no pasaron a Prosegur
La situación tuvo además una particularidad: no todos los trabajadores necesariamente continuaron bajo la nueva prestataria. Según el acuerdo difundido por UPSRA, quienes no siguieron con Prosegur permanecieron en la empresa saliente, evitando así que el cambio de prestador terminara directamente en una pérdida del empleo.
De esta manera, el eje de la negociación terminó siendo que el cambio de empresa no significara que los vigiladores tuvieran que empezar de cero ni que quedaran afuera de la planta por una cuestión administrativa entre prestatarias.

UPSRA marca territorio
En paralelo al acuerdo laboral, la conducción de UPSRA aprovechó el cierre del conflicto para remarcar su posición dentro de la actividad. Diego García, secretario adjunto del gremio, sostuvo que en “la defensa del vigilador exige organización, personería gremial y presencia territorial”, a modo de sacar pecho del contexto favorable que alcanzó el sindicato.
Así, el acuerdo no solamente cierra una discusión por puestos de trabajo y condiciones laborales. También pone fin, al menos en esta etapa, a una disputa gremial que se había instalado alrededor de quién debía representar a los vigiladores de la planta de Virrey del Pino.
El resultado anunciado por UPSRA deja como principales puntos la continuidad laboral, el reconocimiento de la antigüedad, el mantenimiento de las categorías y una mejora económica específica para los trabajadores, después de un conflicto que se puso en marcha con el cambio de la empresa prestataria de seguridad.

