🔵Las proyecciones destacan el peligro de que la COVID-19 deje en el mercado laboral mayor desigualdad, más pobreza y menos trabajos dignos🔴
Se realizó una nueva evaluación de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), donde informan que la crisis del mercado de trabajo provocada por la pandemia de COVID-19 no terminó, y al menos hasta 2023 el crecimiento del empleo no logrará compensar las pérdidas sufridas.

Las proyecciones de la OIT indican que se prevé que en 2022 el número de personas desempleadas en el mundo sea de 205 millones, muy por encima de los 187 millones de 2019. Esta cifra equivale a una tasa de desocupación del 5,7 %. Antes del periodo de crisis de la COVID-19, solo se había registrado una tasa similar en 2013.

Las regiones más afectadas en el primer semestre de 2021 han sido América Latina y el Caribe, Europa y Asia Central.
“La recuperación de la COVID-19 no es una mera cuestión sanitaria. Los efectos de la pandemia podrían prolongarse durante años en forma de pérdida de potencial humano y económico, y de mayor pobreza y desigualdad”, puntualizó Guy Ryder, Director General de la OIT.

El informe concluye que la crisis de la COVID-19, ha afectado con más dureza a los trabajadores más vulnerables, de ahí que también haya agravado las desigualdades preexistentes. Dada la falta de protección social generalizada, las perturbaciones laborales relacionadas con la pandemia han tenido consecuencias catastróficas para los ingresos y los medios de subsistencias de las familias.
👩🏭Mujeres
La entidad máxima a nivel laboral en materia sindical también estimó sobre las pérdidas en el mercado laboral femenimo.
«En 2020, la contracción del empleo femenino fue del 5 por ciento frente al 3,9 por ciento del empleo masculino. También fue más elevado el porcentaje de mujeres que quedó fuera del mercado laboral y pasó a la inactividad. Por otra parte, el aumento de las responsabilidades domésticas derivadas del confinamiento por la crisis ha planteado el riesgo de un “retorno a lo convencional” con respecto a los roles de género», destaca la OIT.
