🔵El informe de la CAME muestra una baja del 2,9% interanual en el comercio PyME. El rubro alimentos y bebidas lideró las caídas, mientras crecen las señales de desgaste y el freno del mercado interno🔴
Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas volvieron a caer en mayo, en un escenario marcado por el deterioro del consumo popular y el estancamiento de los ingresos. Según el Índice de Ventas Minoristas (IVM) elaborado por CAME, el retroceso fue del 2,9% interanual a precios constantes, mientras que la variación mensual desestacionalizada marcó un -0,7%. Aunque el acumulado enero-mayo aún refleja una suba del 11% respecto a 2024, el informe advierte una desaceleración visible en los últimos meses.

El dato más alarmante proviene del rubro alimentos y bebidas, con una caída interanual del 7,6%, y una retracción mensual del 0,9%, a pesar de tratarse de un consumo esencial. Comerciantes del sector señalan que la combinación entre aumentos de precios —especialmente en carnes y verduras—, y la reducción del ingreso real en los hogares, provocó una baja generalizada en el volumen de compra. También mencionan una migración del consumo hacia canales informales y marcas más económicas.
El deterioro en el consumo no se limita a los alimentos: ferretería y materiales eléctricos retrocedió -2,6% interanual, textil e indumentaria cayó -1,6%, y calzado y marroquinería, -0,5%. Sólo dos rubros crecieron: perfumería (+5,2%) y farmacia (+1,5%), aunque con movimientos modestos y ventas aún concentradas en productos de primera necesidad.

Qué dicen las Pymes
Desde el punto de vista empresarial, el 58,3% de las pymes encuestadas afirma que su situación económica se mantuvo respecto al año pasado, pero un 28% declaró estar peor, y sólo el 13,6% reconoció alguna mejora. En materia de expectativas, el 55,9% considera que no es un buen momento para invertir, y sólo el 49,2% cree que su situación mejorará en los próximos 12 meses.
La caída en el consumo esencial y la retracción en bienes durables reflejan una misma raíz: la pérdida de poder adquisitivo de los salarios, el retiro de subsidios al consumo y la falta de estímulos al crédito. En ausencia de políticas que impulsen el mercado interno y protejan la producción nacional, las pymes del país enfrentan un panorama restrictivo, incierto y con márgenes de rentabilidad cada vez más estrechos.
