Los gremios que estuvieron presentes en la movilización de la CGT en Plaza de Mayo, hicieron un análisis del contexto vivido y concluyeron en que la marcha fue «un éxito».
La locución comenzó alrededor de las 14.30, dos horas antes de lo previsto, pero ya en ese momento, la Plaza de Mayo estaba abarrotada de gente y por un enfrentamiento gremial que no pasó a mayores, la conducción de la CGT determinó comenzar antes el acto. Todos los presentes, evaluaron lo ocurrido y el discurso de Schmid y aseguraron que la movilización fue “un éxito”.
El jefe de la Asociación Bancaria (AB) y de la Corriente Federal (CFT), Sergio Palazzo, aseguró hoy que «las resoluciones de la CGT deben ser cumplidas» y sostuvo que «la marcha fue todo un éxito».»Dos tercios de la población votó en contra del gobierno en las PASO, por lo que hay que tener más fuerza para reclamar», afirmó el dirigente sindical.
La Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (Faecys) que lidera Armando Cavalieri ratificó «la defensa del empleo y del poder adquisitivo de los salarios de los trabajadores» y rechazó «el avance de una eventual reforma laboral y previsional» en el país.
“La movilización cegetista fue un llamado de alerta del movimiento obrero respecto de la necesidad de exigir un futuro con estabilidad política, aunque sin que ello desatienda el costado social y las demandas de los trabajadores», señalaron desde Comercio.
María Lazzaro, máxima dirigente del Sadop (docentes privados) participó junto con la Corriente Federal de Trabajadores (CFT) y marcó que el gremio «no permitirá que los inversores abaraten costos con el salario»; rechazó «el ajuste y la flexibilización laboral» y sostuvo que el Gobierno procura que «los trabajadores paguen los costos de las políticas económicas implementadas».
«Es preciso convocar a la paritaria federal docente y firmar un convenio colectivo sectorial. Los docentes privados son de forma permanente castigados por el Estado y las cámaras patronales, que hacen caso omiso a la Ley de Educación Nacional», puntualizaron. Los docentes privados también exigieron la declaración de la Emergencia Socio-Laboral y el cumplimiento de las leyes laborales.
La Asociación Sindical de Profesionales de la Salud bonaerense (Cicop) -alineada en la CTA Autónoma de Pablo Micheli- adhirió a la marcha desde «la mayor autonomía y más allá de las diferencias y metodologías frente a la necesidad de una amplia unidad de acción en rechazo de las políticas de ajuste», y exigió «la unificación de los reclamos de trabajadores estatales y privados» y «un plan de lucha para detener las anunciadas reformas laboral y previsional», a la vez que demandó «paritarias libres».
Los trabajadores agrupados en la Unión Obrera Ladrillera (Uolra) que lidera Luis Cáceres ratificaron la defensa de la unidad con los movimientos sociales y reclamaron «un salario justo y empleo digno», en tanto el dirigente sostuvo que «la marcha fue una respuesta a la crítica situación ante el aumento del desempleo y la caída salarial».
