El secretario de Interior de la Confederación General del Trabajo (CGT), Francisco Gutiérrez, consideró que no fue un mensaje del presidente el despedir de sus funciones a Ezequiel Sabor y Luis Scervino.
El ex intendente de Quilmes y secretario de Interior de la CGT, Francisco Gutiérrez, afirmó que el sindicalismo «no» tomó como «un mensaje» la decisión del presidente Mauricio Macri de apartar del Gobierno a Ezequiel Sabor y Luis Scervino de la Vicejefatura del Ministerio de Trabajo y de la Superintendencia de Servicios de Salud, respectivamente, dos funcionarios cercanos al movimiento obrero. Además, aseguró que los gremios deben «tomar nota de las decisiones populares y del voto de la gente» en las PASO, antes de definir un paro general.
En relación a la movilización, el dirigente consideró que «siempre una expresión de los trabajadores es positiva, más allá del debate interno de la dirigencia». «Fue un mensaje muy fuerte, la presencia de los trabajadores reclamándole una agenda social no sólo al Gobierno, sino a las fuerzas políticas que van a participar de las elecciones», explicó.
En ese marco, se refirió al apartamiento de Ezequiel Sabor y Luis Scervino de la Vicejefatura del Ministerio de Trabajo y de la Superintendencia de Servicios de Salud, respectivamente. «Un funcionario puede tener buena relación con el movimiento obrero, con la CGT, pero no fue puesto por la CGT, fue puesto por el Gobierno. Lo mismo con el viceministro de Trabajo. Son funcionarios, pero no son del movimiento obrero», aclaró.
Según Gutiérrez, «lo quieren hacer aparecer como un enojo del Presidente, pero para nada sentimos que son funcionarios nuestros. A lo mejor pensó que no cumplieron bien sus funciones», cerró «El Barba».
