🔵Entre los dirigentes aun existen dudas si la movilización es el camino o un paro general, pero esta última es la que menos clamor tiene🔴
La CGT se encamina a manifestarse públicamente acerca de la realidad económica que atraviesa a la Sociedad pero fundamentalmente, al Gobierno. El apuntado va a ser el empresariado, pero desde Casa Rosada deberían tener la lapicera con tinta para tomar nota.

Alberto Fernández se siente absolutamente respaldado por el movimiento obrero, pero al revés, algunas piezas no estarían encajando. Aun así, la columna vertebral es respetar la institucionalidad de un Gobierno bancado por los gremios pero que en los hechos, muchas de las respuestas a las preguntas que se formulan, caen en saco vacío.
La fecha de la movilización sería agosto, pero todo puede variar, un mes en la Argentina es una década en otros países. La crisis interna del Frente de Todos, y específicamente la encarnada por los Fernández, está indudablemente afectando a todo el árbol. No crece porque la raíz está debilitada. Y el tiempo apremia.
Esa fue la base que se escuchó en boca de los dirigentes sindicales. También hubo un plenario en la Unión Ferroviaria (organizado por la CATT) en el que todos los dirigentes del Transporte manifestaron un malestar generalizado. Muchos coreaban una medida de fuerza contundente, pero primó la serenidad ante un momento de crisis global.

Con las herramientas disponibles, el Gobierno deberá tener gestos que muestren que el camino es –al menos- prometedor. Caso contrario, la gravedad del hecho puede afectar al total.
