Notas Noticias

El INTA, un nuevo informe del ajuste: el presupuesto 2027 amenaza con profundizar el desfinanciamiento

🔵Un informe del CEPA advirtió que el presupuesto del organismo podría sufrir una caída real del 50% en 2027 y acumular un recorte del 55,9% respecto de 2023. La eliminación de una fuente específica de financiamiento pone en riesgo la investigación, la asistencia a productores y el funcionamiento territorial del instituto🔴

El ajuste sobre el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria –INTA- podría profundizarse el próximo año. Un informe del Centro de Economía Política Argentina –CEPA- advirtió que el proyecto de Presupuesto 2027 contempla una reducción de recursos que comprometería el funcionamiento del organismo, en un contexto marcado por la pérdida de personal, el cierre de dependencias y las dificultades para sostener distintas actividades de investigación y desarrollo.

El documento pone el foco en el artículo 21 del proyecto presupuestario, que elimina el mecanismo de financiamiento específico vinculado a la recaudación sobre las importaciones. Se trata de una fuente que en 2026 representaba el 57% de los recursos presupuestados para el INTA, por lo que su eliminación tendría un impacto directo sobre las posibilidades de funcionamiento del organismo.

Un recorte que podría profundizarse en 2027

Según el CEPA, el presupuesto del INTA para 2026 asciende a $905.711 millones, de los cuales $513.034 millones provienen de esa asignación vinculada a las importaciones. Para 2027, el proyecto contempla $546.784 millones y ya no incluye esos ingresos específicos.

De acuerdo con las estimaciones del informe, la reducción representa una caída real del 50% en un solo año. Si se compara con 2023, el retroceso presupuestario acumulado alcanzaría el 55,9%, profundizando un proceso de ajuste que comenzó al inicio de la gestión de Javier Milei.

La medida no afecta solamente al INTA. El mismo artículo alcanza al Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria –SENASA- y al Instituto Nacional de Tecnología Industrial –INTI-, otros dos organismos vinculados con la producción, el desarrollo tecnológico y los controles sanitarios e industriales.

Menos investigación, menos asistencia y pérdida de trabajadores

El informe advierte que el desfinanciamiento ya tiene consecuencias sobre las actividades del instituto. Según los datos del propio organismo citados por el CEPA, el ajuste afectó al 23% de las actividades de investigación y desarrollo en los territorios y al 42% de las líneas de innovación. Además, 93 convenios y servicios de gestión de calidad podrían verse comprometidos.

La situación también alcanza a la estructura territorial. El documento registra la baja de 41 Agencias de Extensión Rural, el cierre de 74 oficinas y la decisión de cerrar la Estación Experimental Agropecuaria AMBA y sus nueve agencias. Estas dependencias cumplen funciones de asistencia técnica, acompañamiento y transferencia de conocimientos a productores de distintas regiones.

El impacto puede ser especialmente significativo para los pequeños y medianos productores, que tienen menos posibilidades de pagar asesoramiento privado. El INTA participa en programas como Cambio Rural y brinda herramientas para mejorar la producción, prevenir enfermedades, enfrentar plagas y responder ante sequías e inundaciones.

A esto se suma la pérdida de personal especializado. El informe señala que 223 profesionales con estudios de posgrado se desvincularon durante el retiro voluntario de julio de 2026. También estima que el poder adquisitivo salarial acumula una caída cercana al 40%, una situación que dificulta retener equipos de trabajo y sostener investigaciones que requieren años de formación y continuidad.

Un conflicto que Sonido Gremial viene siguiendo

Las advertencias sobre el deterioro del INTA forman parte de una discusión más amplia sobre el ajuste en el Estado y el sistema científico argentino. Desde el comienzo de la gestión de Milei, los trabajadores y sus organizaciones sindicales vienen cuestionando las medidas que afectan el financiamiento, el empleo y las capacidades operativas de distintos organismos públicos.

En ese contexto, Sonido Gremial publicó el 1 de junio de 2026 una nota sobre la pérdida de más de 68.000 puestos de trabajo en el sector público, a partir de un informe del CEPA. La publicación incluyó al INTA entre los organismos científicos y técnicos alcanzados por la reducción de personal.

También el 31 de julio, este medio reflejó el respaldo de la Federación de Docentes de las Universidades (FEDUN) al reclamo de 24 Premios Nobel y referentes internacionales por el deterioro del sistema científico argentino. En esa cobertura se consignaron 836 bajas en el INTA, según datos del sector científico-tecnológico citados en la publicación.

A su vez, el 14 de septiembre, este medio publicó un análisis sobre la caída del gasto público en áreas como salud, educación, ciencia y obra pública, también basado en un informe del CEPA. El trabajo describió el retroceso presupuestario de organismos científicos y tecnológicos durante los primeros ocho meses de 2026.

Lo que está en juego

El CEPA advierte que las consecuencias de una nueva reducción presupuestaria podrían superar el recorte de una partida. La pérdida de equipos especializados, la interrupción de investigaciones y el debilitamiento de los sistemas de monitoreo pueden afectar la capacidad del país para responder a emergencias agropecuarias y desarrollar tecnologías adaptadas a sus distintas regiones.

El organismo también produce información sobre suelos, agua y clima, desarrolla variedades vegetales y sostiene colecciones genéticas y bancos de microorganismos. Son capacidades construidas durante décadas, cuya recuperación podría requerir mucho más tiempo que el necesario para reducir su financiamiento.

El informe plantea escenarios posibles, no hechos consumados: una menor capacidad para detectar plagas, dificultades para anticipar emergencias climáticas y menos asistencia técnica para productores que dependen del acompañamiento estatal.

Mientras los gremios del sector vienen alertando sobre las consecuencias laborales e institucionales del ajuste, el proyecto de Presupuesto 2027 abre una nueva discusión sobre el futuro del INTA. La definición sobre sus recursos determinará cuánto margen tendrá el organismo para sostener la investigación, la innovación y el acompañamiento técnico a la producción agropecuaria argentina.

Fuente: Centro CEPA

0 0 votos
Article Rating
Suscribir
Notificar de

0 Comments
Más antiguo
El mas nuevo Más votado