Macri tuvo poca memoria o solo tuvo que manotear cual naufragio oceánico para buscar enemigos en vísperas de la llegada de octubre, mes que le llega al Gobierno con números altamente preocupantes.
El presidente Mauricio Macri apuntó contra los líderes del gremio de Camioneros, Hugo y Pablo Moyano, y afirmó que por sus «privilegios acumulados de forma ilegal», la Argentina posee el «costo de transporte más alto de la región» y eso produce «desempleo». Algo curioso teniendo en cuenta que las decisiónes de los costos parten desde la política y no desde el sindicalismo.
Esto fue en el marco del el acto por el Día de la Bandera y luego que se conocieran los nuevos valores del desempleo argentino, del 10,1%, algo claramente provocado por los altos niveles de pobreza e indigencia a raíz de las políticas, los cierres de las Pymes, la caída sostenida de la industria, las importaciones, etc. El Jefe de Estado parece haberse olvidado que las definiciones económicas parten desde Casa Rosada y no desde San José.
«Las mafias nos arruinan y lo que tocan lo destruyen», expresó el Presidente, sin recordar la deuda estrepitosa que le “perdonó el Estado” a su padre, rondando los 70M; la timba financiera que hicieron algunos pocos empresarios con el jugueteo del dólar y tampoco explicó donde fueron todos los dólares provenientes del FMI, que no han sido insertados en el mercado interno, ya que por si así hubiese sido, no se explicaría el crecimiento del desempleo, la pobreza, la caída de la industria, la baja de ventas, el cierre de comercios y una niñez indigente. Los Panamá Papers, etc.
Es curiosa y llamativa además la relevancia otorgada al jefe camionero y a su hijo, teniendo en cuenta el contexto del Día de la Bandera, teniendo verdaderamente otros enemigos de los cuales cuidarse: su gestión.