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El reordenamiento de la CGT incluiría dos sindicatos fuertes del MASA

La Unión Ferroviaria y Luz y Fuerza evalúan la mudanza desde el MASA hacia Azopardo por descontentos de sus conducciones con la decisión de no acoplarse al paro general y de no fijar una posición firme en relación a la situación laboral del país.

Los últimos acontecimientos vislumbran que se estaría anticipando un reordenamiento de la CGT. Desde la salida de la UOM del Consejo Directivo, a través de Francisco “Barba” Gutiérrez, a ello se suma que dos sindicatos de los más importantes, estarían evaluando su alejamiento del mismo.

El paro general impulsado por la central madre del peronismo, el pasado 19 de diciembre, fue un día clave para que esto pueda suceder. Si bien no fue confirmado, hubo reuniones secretas donde se puso de manifiesto cierto descontento por abstracción del MASA desde hace tiempo en fijar posición sobre la situación que vive el mundo del trabajo en la Argentina. Allí, quedó de expuesto el descontento de muchos gremios confederados en el desplante que le hicieron algunos sindicatos grandes a la huelga. La UTA, en la reunión de Consejo Directivo de la CGT, en la voz de Roberto Fernández, le había comunicado al triunvirato que no estaban de acuerdo con parar desde el mediodía pero sí lo iban a  hacer desde las 0 horas del martes –como finalmente hicieron desde la CATT-. Esto lo escucharon los casi 20 dirigentes presentes en la sala. Y así finalizó la reunión con la decisión del paro tomada.

Después de esto, muchos quedaron anonadados por la determinación de la UTA de echarse para atrás. “Me molestó en la medida de lo que ha sucedido históricamente, no hace falta ser historiador para saber que este tipo de episodios hasta hace un tiempo cuando estaba al frente Hugo Moyano, también ocurrían”, expresó Juan Carlos Schmid, en una entrevista exclusiva otorgada a este medio.

Quizás, con este panorama, la unidad de la CGT pueda encaminarse hacia un 2018 que encuentre luz en Azopardo y lleve a los gremios más grandes a confluir en un discurso uniforme y alineado contra las políticas de un Gobierno que no ve con buenos ojos al sindicalismo y que, además, va contra ellos.