🔵El gremio que conduce Horacio Valdez confirmó que las medidas de fuerza en el sector comenzarán el miércoles a las 0🔴
El paro general de la CGT marca la tensión emocional de los sindicatos en esta semana, que no solo estará signada por la huelga, sino también por la adhesión de la central obrera a la marcha del miércoles en apoyo a los jubilados, quienes sufren semana a semana el deterioro furioso de sus haberes, en una situación que el Gobierno parece no registrar.

En sintonía con los pliegues gremiales que se desarrollarán sectorialmente, uno destaca por su amplitud territorial y su grado de confrontación. Es el caso del Sindicato de Obreros de la Industria del Vidrio (SOIVA), que no solo se plegará a la medida dictada por la Confederación General del Trabajo, sino que iniciará su paro 24 horas antes, desde la medianoche del miércoles 9 de abril.

El motivo radica en el conflicto creciente que el gremio, conducido por Horacio Valdez, mantiene con el Grupo Cattorini, propietario de las empresas Rigolleau Berazategui, Rigolleau San Juan, Cattorini Mendoza y Cattorini Pasco. Desde la sede sindical de la calle Balbastro, en la Ciudad de Buenos Aires, le informaron a Sonido Gremial que la empresa no cumple con los pagos previsionales, ni con los aportes sociales, y desconoce los acuerdos salariales vigentes.
Pero el reclamo excede lo económico. Desde el gremio advierten que la postura de la patronal se endureció con el nuevo escenario político: “Están en rebeldía contra el movimiento obrero. Antes de este gobierno había armonía total. Se llegaban a acuerdos, nunca hubo discusiones fuertes. Pero ahora es un monólogo: no pagan lo que tienen que pagar, no aportan, y además desconocen a los dirigentes sindicales”, expresaron desde el SOIVA.
La conducción del sindicato señala que el Grupo Cattorini “se siente empoderado por el respaldo implícito del gobierno nacional”, lo que los empuja a tomar medidas de fuerza más profundas: “Nos vemos obligados a tomar medidas fuertes”,* sentenciaron.
El paro afectará todas las plantas del grupo a nivel nacional, y se enmarca en una semana caliente para el sindicalismo argentino, que entre paros, marchas y conflictos sectoriales, vuelve a ocupar el centro de la escena social y política.
