🔵Miguel Ángel Paniagua continuará cuatro años más al frente del SUTEP, tras obtener el respaldo del 99,06% de los votos en todo el país. La elección coincidió con un nuevo aniversario de una organización que nació en 1953 y atravesó más de siete décadas de lucha por los derechos laborales🔴
En la antesala de un nuevo aniversario de su fundación, el Sindicato Único de Trabajadores del Espectáculo Público –SUTEP– ratificó la continuidad de Miguel Ángel Paniagua al frente de la organización. El dirigente fue reelecto con el 99,06% de los votos positivos de los delegados de todo el país, un triunfo que le permitirá conducir una Comisión Directiva renovada y con incorporación de nuevas generaciones de dirigentes.
La elección marcó la continuidad de un proyecto sindical que comenzó hace más de 20 años bajo la conducción de Paniagua, quien llegó a la Secretaría General en 2003. El recambio generacional aparece como una de las principales características de la nueva conducción, con la intención de combinar la experiencia acumulada con una mirada puesta en los desafíos que enfrenta la actividad.

De los acomodadores de cine a 73 años de historia
La renovación de autoridades llegó, además, en una fecha cargada de simbolismo para el sindicato. Este 23 de octubre, el SUTEP celebró 73 años desde su fundación en 1953, durante el segundo gobierno de Juan Domingo Perón. Sus raíces, sin embargo, se remontan a una década antes, cuando Pedro Eugenio Álvarez encabezó una gesta precursora y se llegó a impulsar la Unión Protección de Acomodadores, una organización nacida en 1943, cuya experiencia sería uno de los pilares para la conformación de un sindicato nacional que terminaría agrupando a trabajadores de numerosas actividades vinculadas con el espectáculo y el entretenimiento.

La historia del gremio también estuvo atravesada por uno de los períodos más oscuros de la Argentina. En agosto de 1976, durante la última dictadura militar, Álvarez, fundador y primer secretario general del SUTEP, fue secuestrado y sometido a torturas durante aproximadamente 40 días de cautiverio. Según recuerda la propia organización, antes de ser llevado pronunció una frase que quedó grabada en su memoria institucional: “Llévenme a mí, pero no toquen mi sindicato”. Las secuelas de aquella persecución le provocaron la pérdida del habla, aunque continuó vinculado a la conducción gremial y retomó sus funciones con el regreso de la democracia, hasta su fallecimiento en junio de 1990.

Con el paso de las décadas, el SUTEP amplió su representación mucho más allá de aquellos primeros acomodadores de cine. Hoy reúne a trabajadores de salas cinematográficas, teatros, parques de diversiones, circos, balnearios, locales bailables y distintas actividades relacionadas con las producciones audiovisuales y el entretenimiento.


