🔵El Presidente participó del High Level Evento n Jobs and Social Protection of Poverty Eradication, un debate mundial sobre el trabajo, clima y economía🔴
Alberto Fernández participó del Diálogo de Alto Nivel convocado por el secretario general de la ONU, António Guterres, y la OIT para debatir la respuesta internacional coordinada al impacto de la COVID-19 en el mundo del trabajo.
Entre reclamos por la deuda ante el FMI y solicitudes de prorrogas, en un mensaje grabado como la mayoría de los representante mundiales, sostuvo que “temas que ocupaban la agenda previa a la pandemia demandan nuevos abordajes y mayores recursos” y mencionó allí “la salud global, el cambio climático y las deudas soberanas”. Sostuvo que habrá que elaborar “compromisos nacionales y regionales para crear trabajos decentes, expandir la protección social y apoyar una transición justa”.
Aunque reconoció que “líderes del G20 han comprendido la gravedad de la presente crisis y han dado primeros pasos para atender urgencias sociales y económicas”, consideró que “estas medidas no son suficientes” porque “es necesario darle mayor participación a los países de ingresos medios para que las economías emergentes también se puedan ver beneficiadas”.
“Es la hora de un multilateralismo ambiental, que evite todo intento de discriminar a los países más pobres con barreras supuestamente ecológicas” y apoyó el impulso de “los trabajos 4.0 y la promoción de habilidades digitales que permitirán la adaptación a los mercados laborales relacionada con el clima y una recuperación socialmente inclusiva”.
En su intervención, también llamó la atención sobre que “el mundo evidencia ya una recuperación a dos velocidades, lo que implica que, una vez más, muchos quedarán atrás”. “Debemos aprovechar esta crisis para salir transformados. Para impulsar una transición hacia una economía más digitalizada, resiliente, sostenible y centrada en las personas”, remarcó.
Junto al Presidente, participaron sus pares de Costa Rica, Carlos Quesada; de Ecuador, Guillermo Lasso; los primeros ministros de Bélgica, Alexander de Croo, y de Egipto, Mostafa Madbouly, además de representantes de Nigeria, India, Bangladesh, Ruanda, El Salvador, Pakistán y de la Unión Europea.


