El secretario general de Panaderos, Abel Frutos, evaluó un 2018 que encontró a los gremios industriales con mucho “sufrimiento” ya que cada mes que pasaba, las estadísticas siempre mostraron un descenso importante en su producción. Frutos admitió “no tener expectativas”.
Abel Frutos, secretario de Fianzas de la CGT y titular de la Federación de trabajadores Panaderos, realizó un balance del 2018 y fue lapidario en cuanto a sus proyecciones, “Yo particularmente no tengo ninguna expectativa, Dios quiera que me equivoque, pero esto va a empeorar”, lanzó el dirigente que admitió atravesar el peor año desde que asumió su cargo al frente de su organización sindical.
“Fue un 2018 duro, en los años que estoy en la conducción, el más pesado”, dijo en una entrevista que publicó Fauppa. Sobre la actividad panaderil, Frutos contó que durante el año que se termina, el balance es “bastante preocupante” y que “sufrió demasiado”.
Panaderos cerró las paritarias anuales cercanas al 40% y aun así, Abel Frutos considera que “cuesta contener las demandas de los propios trabajadores”. “Nada alcanza y cuesta contener a la gente en su demanda y que entienda. Piensan que es fácil donde estamos. Nos preocupa pero no tenemos las respuestas necesarias (por parte del Gobierno), vemos que empiezan los trimestres y que no arranca, es incomodo dialogar (con los trabajadores) y no llevarle soluciones, es la triste realidad, pero eso no quita que (no) sigamos peleando”, añadió con cierta esperanza de que el año que se avecina, muestre algo de recupero en la industria Pyme.
Sobre el andar del presidente y su equipo, Frutos evaluó que “no reacciona” ante las demandas de la CGT. “Yo particularmente no tengo ninguna expectativa, es más, Dios quiera que me equivoque, pero esto va a empeorar, no veo un escenario que trate mejor a la economía y a la producción”; “O estamos todos equivocados, o no sé, esta es la triste realidad”, se lamentó.
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Una de las críticas que recibió la CGT llegando al fin de año, fue el acuerdo con el Gobierno y las empresas por el pago de un bono de cinco mil pesos. Desde la CAME y muchas firmas admitieron no poder afrontarlo. “Yo no necesitaba pedir el bono, entiendo que algunos compañeros les vino bien y lo pedimos porque era para la gente como pedimos para los jubilados; a veces la gente no sabe el tenor de nuestro planteo ante el Gobierno, por eso reivindico a nuestra central y a la conducción (Héctor Daer y Carlos Acuña)”. Sobre las críticas hacia la Casa Obrera, el panadero las consideró injustas porque “estar fuera del escenario y opinar sin conocer los planteos fuera de la mesa, es fácil, uno tiene que actuar con mucha prudencia, es como un partido de futbol, desde afuera decimos porque (el DT) no hace esto o lo otro, pero hay que estar ahí dentro (en la cancha)”, ejemplificó el también secretario general de Panaderos Avellaneda, su ciudad natal. “Los medios apuntan mucho a la dirigencia sindical, será porque muchos nos hemos equivocado, pero no somos todos iguales, hay periodistas buenos y malos, políticos también, es como en todos los estamentos de la sociedad”, agregó. Allí, volvió a reiterar la palabra prudencia, pero en esta oportunidad “para defender la democracia”.
