🔵Durante el fin de semana, Marcelo Peretta apuntó duramente contra el Presidente ante las medidas que adoptó y los negociados que le deja servido a la industria farmacéutica🔴
El Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos, encabezado por Marcelo Peretta, expresó su inquietud ante las recientes modificaciones en la normativa farmacéutica en Argentina. Estos cambios, impulsados por el Gobierno de Javier Milei, generaron preocupaciones sobre su impacto en la accesibilidad a medicamentos y plantean cuestionamientos sobre la relación entre el Estado y la industria farmacéutica.

El Decreto 63/2024 se mete de lleno en el debate. Esta normativa, que revoca la vigencia de la ley 25649/02 referente a la «prescripción por nombre genérico«, ha levantado dudas sobre sus verdaderas implicancias en los costos de los medicamentos y en la competencia entre los laboratorios del país.
Otro punto de preocupación es la introducción de restricciones a la sustitución farmacéutica en el artículo 1 del Decreto 63/24. Se argumenta que los medicamentos genéricos podrían alterar el tratamiento clínico del paciente, a pesar de la ausencia de denuncias por este tipo de alteraciones durante los 22 años de vigencia de la ley 25649.

Además, el decreto aborda la comercialización de antiácidos y analgésicos fuera de las farmacias, justificando esta medida en la presunta inocuidad de estos productos. Sin embargo, expertos de la Organización Mundial de la Salud advierten sobre los riesgos asociados a la automedicación y plantean dudas sobre la seguridad de esta decisión del Gobierno argentino.
Farmacéuticos
Ante la posible ausencia de farmacéuticos en algunas farmacias, el Safyb arremetió contra el argumento a favor de permitir la venta de medicamentos en establecimientos no autorizados.

La existencia de ausentismo farmacéutico en algunas farmacias, principalmente en áreas rurales y del interior, se atribuye a la estrategia de reducción de costos por parte de los empleadores, quienes optan por evitar la contratación de trabajadores farmacéuticos, expresa el documento gremial.
Esta conducta irresponsable y peligrosa, aunque constituya una excepción, no debería ser justificación para habilitar a kioscos y otros establecimientos a vender medicamentos, poniendo en riesgo la salud de la población.
