🔵Dirigentes y trabajadores textiles repudiaron los dichos del Presidente sobre las remeras chinas. Advirtieron que no se puede competir con una potencia mientras la producción nacional paga más impuestos, enfrenta tasas elevadas y pierde mercado frente a las importaciones🔴
La industria textil salió a responderle fuerte al presidente Javier Milei luego de que el asegurara que quienes pretendan vender “lo mismo que los chinos diez veces más caro” no tienen futuro. Desde la Fundación Pro Tejer, la Agrupación Andrés Framini y la Asociación Obrera Textil –AOT– contrarrestaron la mirada presidencial y plantearon que el verdadero problema no es un sector en particular, sino el modelo económico.

Los textiles, representados en este caso por Anibal Lubaczewski (Agrupación Framini), Claudioi Pedreira (AOT) y Luciano Galfione (Protejer) también recogieron el ejemplo de Italia utilizado por Milei, pero para dar vuelta su argumento. Recordaron que la transformación de la industria italiana demandó cerca de 20 años y estuvo acompañada por políticas industriales. “En ningún país del mundo estos reacomodamientos o reconversiones fueron exitosos en dos años”, señalaron.
“No se pueden comparar modelos que no tienen nada que ver”
La respuesta también puso el foco en la comparación con China. Desde el sector remarcaron que el gigante asiático produce en escalas muy superiores, tiene una inflación cercana al 3% anual y ofrece financiamiento productivo con tasas subsidiadas prácticamente en cero. Condiciones que están a años luz de las que enfrenta cualquier fábrica argentina.

“Cuando uno discute política industrial no puede desconocer el entorno en el cual se desarrollan esas producciones”, advirtieron. Además, plantearon que, si el Gobierno pretende utilizar a China como ejemplo, también debería discutir sus leyes laborales, ambientales, sus costos financieros y el fuerte respaldo estatal que reciben sus empresas.

Los textiles aclararon que no están reclamando subsidios ni ventajas especiales. “Nos gusta competir de igual a igual, nos hace bien y nos hace mejores, pero la cancha tiene que estar nivelada”, sostuvieron. El reclamo es si el Gobierno reduce los impuestos a los productos importados, debería bajar en la misma proporción la carga que soportan las empresas nacionales.

Recordaron que la actividad genera cerca de medio millón de puestos de trabajo y reúne aproximadamente 3.500 empresas distribuidas por todo el país. Incluso durante los años en los que se acusaba al sector de “cazar en el zoológico”, alrededor de la mitad de los textiles consumidos en la Argentina ya eran importados. “Hay un gran relato, pero los datos públicos dicen otra cosa”, retrucaron. La crisis textil forma parte de un escenario que atraviesa a toda la producción nacional, con caída del poder adquisitivo, desplome del consumo y pérdida de empresas y empleos. “Una Argentina con cerca de 50 millones de habitantes, sin una industria pujante, diversificada y federal, no va a tener trabajo para todos”, sentenciaron.

