La inflación del primer bimestre del año podría seguir contribuyendo al optimismo aunque todavía hay preocupación por el alza de los alimentos.
Un estudio privado de medición de precios indicó que el 2020 podría llevar una «importante desaceleración en el primer bimestre», pero que habrá una sostenida alza en el rubro alimentos. La inflación de enero fue del 2.3 por ciento.
«El rubro que más subió fue Alimentos y bebidas, que continúa creciendo por encima del nivel general, lo que impacta en mayor medida en las familias de menor poder adquisitivo, dado que destinan una mayor proporción de sus ingresos a consumir estos bienes», puntualizó la consultora Ecolatina. Las subas más importantes fueron relevadas en carnes y derivados; infusiones, azúcar, dulces y golosinas.
La inflación de enero se ubicó en 2,3%, lo cual representó el dato más bajo desde julio del año pasado y el primero de un mes completo bajo la administración de Alberto Fernández.
Durante ese período, el rubro de Alimentos y Bebidas más que duplicó al nivel general al mostrar un incremento de 4,7% mientras que algunos productos tuvieron alzas de casi 15%.
«Estimamos que el Índice de Precios al Consumidor crecerá 2% en febrero, mostrando una importante desaceleración en el primer bimestre del año respecto de fines de 2019».
«El congelamiento tarifario y de combustibles contribuye a desacelerar la inflación, pero el ancla cambiaria comenzó a levantarse», consideró. «Si el dólar oficial continúa deslizándose (lo cual es necesario para evitar el atraso cambiario), la desaceleración encontrará un límite en torno al 2%», agregó.
