🔵El secretario general del Vidrio estuvo junto a la dirigencia sindical convocada por Luis Barrionuevo en un conclave que mostró un discurso uniforma, feroces criticas al Gobierno y una postura homogénea de cara al debate de la reforma laboral🔴
Horacio Valdez llegó al Hotel Presidente Perón promediando la media mañana, saludó los popes sindicales que se encontraban presentes y se sentó junto a Luis Barrionuevo durante el panel en el que Martín Redrado exponía desde Washington sobre Economía y apuntaba contra la política y el modelo del Gobierno.
La reforma laboral convocó a la dirigencia sindical a aceitar el engranaje y destinar sus recursos a batallar lo que puede ser un nuevo embate contra el movimiento obrero argentino y contra las organizaciones sindicales, encapuchados en un proyecto que el Gobierno plantea como modernización pero que ninguno de los actores de la CGT fue convocado.

El movimiento gremial observa el proyecto de reforma laboral que se debatirá en febrero en el Senado como un ataque directo a las organizaciones sindicales. Sabe que uno de los blancos del Gobierno es el desfinanciamiento de su estructura, con la idea de debilitar el paraguas protector de un esquema laboral en crisis producto de las malas gestiones económicas, la nula inversión en el sistema productivo y los escasos incentivos a la creación de nuevos puestos de trabajo, profundizándose en el sector privado y ajustando el poder de compra. Pero, aun con este diagnóstico, la reforma laboral solo apunta a reducir costos par despidos, desfinanciar el ANSES y apuntar contra derechos básicos adquiridos.
El secretario general del SOIVA, cuestionó el proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno y rechazó de plano la idea de que se trate de una modernización al advertir que la iniciativa modifica cerca de 187 artículos de la Ley de Contrato de Trabajo. Valdéz sostuvo que el alcance de los cambios es tal que “necesita casi una reforma constitucional” y remarcó que se trata de un esquema “totalmente anticonstitucional”, sin ningún beneficio para los trabajadores y lo que prevé una ola de judicializaciones en caso de aprobarse. Para el dirigente vidriero, el objetivo real es habilitar un marco que permita “hacer lo que quieren con la gente”, avanzando sobre indemnizaciones, jornadas y condiciones de vida.
Señaló, también, que la reforma apunta de manera directa a debilitar la organización sindical y a desarticular los convenios colectivos. “Es una transferencia de recursos de los sectores del trabajo a los empresarios y a los ricos”, afirmó, al referirse a la eliminación de aportes sindicales y al impulso de convenios por empresa. Valdez consideró que estas medidas buscan desfinanciar a las organizaciones gremiales y cuestionó también el avance del monotributismo como mecanismo de precarización, al recordar que históricamente se utilizó para forzar a los trabajadores a “pagarse su propio monotributo para no estar en blanco”.
Por último, Valdez advirtió sobre el impacto previsional y social de la quita de aportes patronales, en particular el recorte del 3 % destinado a la ANSES. “Siempre pasa exactamente lo mismo: le quitan aportes a los sectores empresarios y a nosotros nos derivan para otro lugar”, ironizó, al criticar el enfoque del déficit cero sin financiamiento adecuado para salud, educación, seguridad y obra pública.
