🔵Otra vez la misma receta de colocarle un techo a las paritarias parece ser el camino que plantea Sergio Massa🔴
Sergio Massa ya plantea medidas que resultarán al menos polémicas en materia económica. Se aguarda cuál será la postura de la CGT y de los diferentes gremios que verán condicionadas sus realidades de acuerdo a las políticas adoptadas.

Por un lado, la intención del ministro de Economía de limitar las negociaciones salariales, entendiendo esto como un lugar cómodo para refrigerar el escenario inflacionario en la Argentina, en conjunto con otras negociaciones con el sector empresario. “No es por ahí por donde hay que apuntar, al contrario”, le manifestó un alto dirigente de la CGT a este medio.
Suenan un tanto antipáticos los rumores de colocarle techos de alrededor del 4 por ciento a los aumentos salariales, ya que la historia marca que nunca fueron estos causales del incremento del costo de vida. La pandemia fue testigo de ello. Durante el aislamiento por Coronavirus, los salarios se vieron seriamente afectados (en todo el mundo) y sin embargo, los precios seguían creciendo y la inflación corrió incesante.

Massa es uno de los funcionarios que más vínculo tiene con la CGT y de mejor relación. Ahora bien, dentro del movimiento laboral y por ende de sus representantes, existe también un escudo protector y un lema muy instalado desde siempre y tiene que ver con las paritarias libres.
“Negociemos, pero no me toques las paritarias”, parece rezar la bandera del movimiento obrero y esa es la pancarta con la que se encontrará Massa. Colocarle una mancha a las negociaciones paritarias nunca estuvo bien visto por los gremios porque saben que de aceptar un stop en la mesa salarial, después recuperar el terreno perdido en la creciente inflación es aún más complicado.

La realidad marcó históricamente que el control de precios tiene dos ítems: en las grandes ciudades y en el interior del país. En la City, aun con la intervención del Estado, no han surtido gran efecto, solo por un tiempo. En las provincias y peor por fuera de las ciudades más comerciales, se puede percibir un descontrol aún mayor. Los salarios nunca fueron determinantes en este aspecto.
Sumado ello a que el valor del salario se ha despreciado entre un 25 y un 28 por ciento aproximadamente durante los últimos 6 años producto del proceso inflacionario y económico. Las paritarias no han sido responsables de ello, por el contrario, han corrido desde atrás ese número catastrófico para la vida diaria del ciudadano argentino.
