La medida fue dispuesta por ATE en todo el país en rechazo de los 250 despidos que aplicó el gobierno Nacional en el organismo.
Desde la semana pasada el organismo se encuentra en estado de alerta y movilización, con grandes concentraciones frente a su sede central en reclamo del fin de los despidos y la persecución a los activistas y representantes sindicales.
En Córdoba el paro tuvo connotaciones propias por el despido de siete trabajadores. La delegación cordobesa del INTI, sufre un duro embate de las autoridades, al igual que las sedes de Bell Ville y Cruz del Eje. Además, las autoridades locales no aparecieron en los últimos 10 días, aduciendo que se encuentran “de vacaciones”, situación que le impide a delegados gremiales resolver los conflictos, no tienen interlocutores para canalizar sus demandas.
En este contexto y bajo la incertidumbre que rodea el destino de los empleados, los trabajadores se manifiestan, y tienen como objetivo mantener el conflicto hasta tanto se logre la reincorporación de los despedidos.
