🔴Por el conflicto entre el SUTPA y AUBASA pretenden sarcarle la personería gremial y activar otro tipo de sanciones. Una decisión antiperonista que pone en ebullición la caldera justicialista.🔵
El conflicto de los peajes comenzó como una medida de fuerza real y legitima en reclamos de los derechos de los trabajadores del sector.
Como medida de fuerza desde el Sindicato Único de Trabajadores de Peajes y Afines (SUTPA) realizaron un cese de la actividad con levantamiento de las barreras de las cabinas de los peajes en las rutas 2, 11, 63, 56 y 74 de la Provincia, como en tantas otras ocasiones, con el objetivo de visibilizar el reclamo.
Pero en esta ocasión, el conflicto entre el gremio liderado por Florencia Cañabate, secretaria General y Facundo Moyano, secretario Adjunto fue tomando volumen, y el pedido inoportuno de la Empresa AUBASA, de que ante el incumplimiento de acatar la Conciliación Obligatoria dictada desde la cartera de Trabajo, donde se solicitaba que “se le quite la personería gremial y otro tipo de sanciones”, término acorralando al propio Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof en un dilema laboral, político e ideológico.
“Quieren que el Sindicato desaparezca”
Así de contundente fueron desde el gremio del Peaje en relación a la postura adoptada desde la gobernación bonaerense.
En este sentido, Facundo Moyano también salió con los tapones de punta y afirmó: “Un gobierno ‘nacional y popular’ con casi el 50% de pobreza en la provincia de Buenos Aires pide cancelar la personería gremial de un sindicato peronista. Ni Macri se animó a tanto”, en clara referencia a que ni siquiera una gestión que tubo a la “Gestapo Sindical” pidió sacarle la personería gremial a una organización legalmente conformada, con autoridades democráticamente elegidas y frente a una medida de fuerza que es abalada constitucionalmente.
La situación de los trabajadores del Peaje lejos está de solucionarse y por el contrario, el tema dará mucha tela para cortar. Lo cierto es que, a estas alturas, un problema gremial que en muchas ocasiones se soluciona con un simple llamado por teléfono, lo dejó expuesto a Kicillof.
El Peronismo tienen la particularidad de acompañar a los «compañeros» de forma orgánica y en pos de una causa en común, el bienestar de los trabajadores; pero también tiene una frase que dejó el propio Perón: “A los traidores ni justicia”.

La realidad que a menos de un año de las próximas elecciones, y con un panorama incierto de cara a octubre del 2023, la cosa no está para morder la banquina en ningún sector del peronismo, y menos en la Provincia de Buenos Aires. Los gobernadores, intendentes, concejales, dirigentes gremiales y cientos de miles de militantes están raspando la olla para contener los votos del peronismo en cualquiera de los frentes, tarea que se viene haciendo difícil producto de decisiones de muchos de los gobernantes que lejos están de los claros mandamientos del movimiento Peronista.
Dentro del Movimiento Peronista, son muchos los que vienen criticando este tipo de maniobras y también son muchos los que quieren competir por el sillón de la gobernación bonaerense. Pero dentro del espacio, puertas a dentro, se sabe que no se le puede dar otra oportunidad a los “amarillos”. Si uno conduce el resto acompañará. Pero a pocos meses de los comicios, pareciera que todavía la verdadera conducción, en este caso, de la provincia más importante del país estaría defraudando a unos cuantos.
Nunca es tarde para corregir el rumbo, pero el tiempo corre y la vara cada vez está más alta.




