🔵La CGT convocó con carácter de urgencia al Consejo Directivo y todo indica que avanzará en un paro nacional. Sonido Gremial confirmó que existe acuerdo para activar la medida frente al proyecto que ya avanza en Diputados🔴
La CGT se encamina hacia un nuevo paro nacional. La reunión virtual convocada con urgencia para este martes a las 11 no es un mero trámite administrativo: en la conducción ya existe un consenso político consolidado para avanzar en una medida de fuerza si el proyecto de reforma laboral continúa su curso legislativo. El debate interno gira ahora en torno a la fecha y la modalidad, no sobre la conveniencia de la protesta.

Dentro del triunvirato que conduce Jorge Sola, Octavio Arguello y Cristian Jerónimo hay coincidencias en que el escenario amerita una respuesta de alcance nacional. La lectura es que el proyecto no sólo modifica artículos puntuales sino que altera el equilibrio estructural del sistema laboral argentino.
La conducción cegetista sostiene que la iniciativa careció de una negociación real con las organizaciones sindicales y que el tratamiento parlamentario no contempló las objeciones planteadas por el movimiento obrero. Esa exclusión del diálogo tripartito es uno de los ejes que explican el endurecimiento de la postura.

En Azopardo alertan que la reforma no tendrá impacto positivo en la generación de empleo y que responde a una lógica de flexibilización que, lejos de dinamizar el mercado laboral, podría profundizar la precarización en un contexto ya marcado por caída de actividad, cierre de empresas y deterioro del poder adquisitivo.
Uno de los puntos de preocupación es el referido a las modificaciones en licencias por enfermedad, considerado internamente como un aspecto “socialmente sensible” por su impacto directo en ingresos de trabajadores con patologías graves. Ese capítulo terminó de alinear voluntades dentro de la central.
El Consejo Directivo definirá formalmente la convocatoria, pero en la práctica el escenario ya está delineado: el movimiento obrero organizado se prepara para una huelga general como respuesta política al avance del proyecto. La discusión, a esta altura, no es si habrá paro, sino cuándo.

Los argumentos que unifican al triunvirato
El acuerdo interno dentro del triunvirato de la CGT no surge de una reacción coyuntural, sino de una evaluación política compartida sobre el alcance de la reforma. En la conducción coinciden en que el proyecto representa un cambio estructural en el modelo laboral argentino y no una simple actualización normativa.
Entre los argumentos que consolidaron el consenso se destacan:
- Carácter regresivo de la iniciativa: la lectura predominante es que la reforma implica una reducción de derechos individuales y colectivos consolidados durante décadas, alterando el equilibrio entre capital y trabajo.
- Ausencia de negociación tripartita real: la central sostiene que no existió una instancia de diálogo genuino entre Estado, empleadores y sindicatos, lo que rompe con la tradición de construcción consensuada en materia laboral.
- Impacto social en un contexto recesivo: el análisis interno vincula el proyecto con un escenario de caída de actividad, pérdida de empleo y deterioro salarial, lo que agrava la sensibilidad política del momento.
- Debilitamiento del rol sindical: en la conducción interpretan que algunos artículos apuntan a erosionar la estructura representativa de los trabajadores, lo que convierte el debate en una disputa institucional además de económica.
- Puntos críticos de alto impacto público: especialmente las modificaciones vinculadas a licencias por enfermedad, consideradas un umbral sensible que terminó de unificar posiciones.
