La CGT se pronunció acerca de la discusión del aborto y afirmó que no tomará postura alguna por tratarse de una temática que abarca una amplia variedad de convicciones que coexisten en los distintos miembros del Consejo Directivo y gremios confederados. Aseguró que va a acompañar el resultado –sea cual fuere- que se dé en el Senado en el debate final sobre la despenalización de la interrupción voluntaria del embarazo.
La CGT aclaró que no se manifestará en una postura definida en relación al tratamiento de la despenalización de la interrupción voluntaria del embarazo, proyecto de ley que ya obtuvo media sanción en Diputados y se dispone a ser debatido en el Senado de la República. La central aseguró que no tomará partido “por el debido respeto que merecen las convicciones personales, creencias y/o de culto que cada representantes del Consejo Directivo, de sus Gremios Confederados y afiliados representados que esta Confederación posee.
“Resultaría demagógico y poco democrático esbozar una postura que a la claras no reflejaría de manera uniforme la visión de cada uno de los integrantes de esta Central”, expresó la CGT en un comunicado de prensa que lleva la firma del Consejo Directivo Nacional. La Casa Obrera considera que “la discusión sobre el aborto toca una fibra tan sensible para la sociedad que excede a la representación colectiva de los trabajadores”, agregó y firmó que va a acompañar lo que resulte de la votación en la Cámara Alta.
En relación a lo que se divulgó en varios de comunicación sobre que la CGT no quiere que las obras sociales afronten los costos de la practica de aborto en la Argentina, la central expresó su preocupación por los costos inflacionarios y las alertas que desde Azopardo parten hacia los distintos Ministerios, tanto de Trabajo como de Salud. “Esta Confederación viene gestionando y alertando al Poder Ejecutivo Nacional y a los Ministerios de Trabajo y de Salud sobre el impacto que la inflación descontrolada imprime sobre las economías de las obras sociales, afectando de manera directa en la compra de insumos, la contratación y pago a prestadores; pero por sobre todo los altísimos costos que generan algunos fallos judiciales que obligan a las instituciones a cumplir con procedimientos experimentales, lo cuales motivaron la necesidad de creación de la AGNET (Agencia de Evaluación de Tecnologías de Salud)”, cerró.
