Seccionales de la CGT, sindicatos pertenecientes a la Corriente Federal y a “Las 62”, tuvieron un almuerzo con monseñor Jorge Lagazio, en el que la premisa fue expresar la “preocupación por la realidad gremial”. El titular de la Parroquia Nuestra Señora de Aranzazu les pidió, como lo hace el Papa Francisco, no olvidar que hay que trabajar por los más vulnerables y por aquellos que están afuera del sistema».
Un grupo de dirigentes de diversas seccionales de la Confederación General del Trabajo, de «la generación sub 45» de Corriente Federal y también de las 62 Organizaciones Peronistas, participaron ayer de un encuentro en el que expresaron su precoupacion por la realidad gremial. La cita fue en la parroquia Nuestra Señora de Aranzazu, en la localidad de San Isidro. Monseñor Jorge Lagazio es el principal referente de aquella institución.
Los dirigentes debatieron alrededor de la necesidad de defender el actual modelo sindical, respecto de la cuarta revolución industrial y sobre la formación de nuevos cuadros gremiales.
En al almuerzo, se agradeció «el esfuerzo realizado para posibilitar el encuentro y se sotuvo que «la causa generacional siempre fue importante y, ahora, se tornó impostergable«; en tanto, Desde la CGT, señalaron «la necesidad de generar políticas que preparen a quienes tienen condiciones para que el trasvasamiento los encuentre maduros».
Por otro lado, la CFT se pronunció a la vez por «una necesaria articulación a pesar de las limitaciones de la coyuntura«, y expresó que los trabajadores deben administrar «su propia agenda, ya que de lo contrario siempre terminarán discutiendo problemas ajenos».
«Nos tienen atados con piolín. Las divisiones son tan artificiales que deberían avergonzar a los dirigentes», señaló otro referente.
Monseñor Lagazio parafraseó al papa Francisco y sostuvo que «es preciso no olvidar que hay que trabajar por los más vulnerables y por aquellos que están afuera del sistema».
