Carlos Acuña, una de las puntas del tridente que conduce la CGT, confirmó a Sonido Gremial que la actual gestión sindical cumplirá el deseo de la “Abanderada de los Humildes”. Desde 1974, el cuerpo de Eva Perón descansa en el cementerio de Recoleta.
La Confederación General del Trabajo conmemoró ayer por la noche el 65° aniversario de la muerte de Eva Perón. Uno de los líderes del triunvirato que la conducen, Carlos Acuña, anunció en declaraciones a Sonido Gremial ni bien terminado el homenaje, que presentará un proyecto de ley en el Congreso para que sus restos sean trasladados desde el cementerio de la Recoleta hasta la sede de la central obrera de la calle Azopardo, al recordar que ése era su deseo en vida, y luego trasladarla a la quinta de San Vicente para poder descasar junto a su compañero Juan Domingo Perón.
El triunviro brindó un discurso realizado en la histórica sede, ante un miles de afiliados de los gremios de la CGT e integrantes del Movimiento Evita que encabezaron una marcha de antorchas para recordar a la “Abanderada de los Humildes”.
“Esta CGT va a cumplir el deseo de Eva Perón, quien quería que sus restos descansaran en la casa de los trabajadores. Si le hubieran preguntado en vida lo último que hubiera dicho es que quería descansar en Recoleta. Su deseo era descansar acá”, precisó el conductor del gremio de Estaciones de Servicio.
Tradicionalmente, el cuerpo de Evita descansaba en el histórico edificio de la calle Azopardo, pero fue secuestrado en los años de la Revolución Libertadora y tras una serie de inconvenientes que incluyó una sepultura como NN en Italia, tardó para que sus restos vuelvan a Argentina y que en 1974 sean depositados en el cementerio de Recoleta.
En el encargado del cierre de la velada fue otro de los tres líderes de la CGT, Juan Carlos Schmid, quien reivindicó la figura de Evita y apuntó duro contra la gestión del presidente Mauricio Macri: “Cuando hay un Gobierno de derecha que quiere entronizar la injusticia, es más importante que nunca el legado de Eva Perón”. El acto incluyó la proyección sobre la fachada de la sede cegetista de un corto sobre la vida de Evita y a las 20:25 (hora en el que se produjo su deceso) se encendió la antorcha ubicada a la altura del segundo piso del edifico y, en simultáneo, se hizo sonar una sirena.

