🔵A Felipe Vallese lo desaparecieron el 23 de agosto de 1962 y ese hecho trágico lo convirtió en una bandera del movimiento obrero🔴
Fue hace 60 años. En 1962. La Dictadura asomaba con su sombra de la manera más cruel y anticipaba años de sangre y terror en la Argentina. Tenía 22 años y el auditorio principal de la Confederación General del Trabajo lleva su nombre.

Es un punto en la historia del movimiento obrero argentino que nadie se permite olvidar. Un símbolo que antecedió lo que fueron años de luchas, muertes y desapariciones.
De la actividad metalúrgica, delegado y militante peronista, el camino que dividía la fábrica de su domicilio, desde donde había ofrecido su último beso a “Eduardito”, fue el transito que lo convirtió en Leyenda.
Felipe Vallese significa eso en la vida del movimiento sindical. Una reivindicación de la pelea contra las dictaduras mundiales. Un corazón que aun late en cada gremio. En la UOM pero en todos por igual.

La CGT recordó un trabajo audiovisual logrado con el hijo de Felipe Vallese, el último en verlo antes de la tragedia. Mientras él, Eduardito, comenzaba una vida que anhelaba ideal, otros decidían arrebatarle una parte de ella de la manera más violenta.
Sería impensado que uno gremio, que un delegado, que un dirigente pudiera olvidar figuras como la de Vallese o José Ignacio Rucci, dos ejemplos de lo más nefasto del ser humano.
