🔵La central obrera salió en apoyo de los gremios del transporte tras la conferencia encabezada por la CATT y apuntó contra las políticas del Gobierno nacional y de Federico Sturzenegger. Advirtió sobre el deterioro del sistema, la pérdida de derechos laborales y el impacto económico sobre millones de trabajadores🔴
La CGT salió a respaldar públicamente el estado de alerta y movilización declarado por la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte y denunció el “grave deterioro” que atraviesa el sistema. A través de un comunicado difundido luego de la conferencia de prensa encabezada por los gremios del sector, la central obrera responsabilizó al Gobierno nacional por impulsar políticas de desregulación, paralización de la obra pública y desmantelamiento de la planificación estatal.
En el posteo a través de sus redes oficiales, la CGT sostuvo que la degradación del ex Ministerio de Transporte y las medidas promovidas por el Ejecutivo “priorizan los intereses de grandes empresas por sobre el bienestar del pueblo”, generando un escenario que afecta tanto a los trabajadores del sector como a millones de usuarios. El Consejo Directivo encabezado por Jorge Sola, Octavio Arguerllo y Cristian Jerónimo advirtió que el deterioro del sistema repercute directamente en el aumento del costo de vida, ya que los trabajadores “pagan boletos cada vez más caros, viajan peor y menos seguros”, mientras los incrementos logísticos terminan impactando sobre los precios de la canasta básica.
La conducción cegetista también alertó sobre las consecuencias laborales y productivas de la crisis, al remarcar que el “vaciamiento” del transporte compromete puestos de trabajo, derechos conquistados históricamente, la conectividad entre regiones y la soberanía nacional. En esa línea, el comunicado se alineó con las advertencias realizadas durante las horas previas por dirigentes de la CATT, quienes habían cuestionado el deterioro de la infraestructura, la desregulación en sectores estratégicos y el avance privatizador impulsado desde el Gobierno.
Además, la CGT rechazó “la represión, la judicialización del conflicto y la criminalización de la protesta” frente a los reclamos sindicales, y apuntó directamente contra el presidente Javier Milei y el ministro Federico Sturzenegger. La central afirmó que responder con “palos, gases y causas judiciales” a los reclamos gremiales “no es gestión: es intimidación”, y vinculó esa política con la Ley de Modernización Laboral, a la que acusó de intentar restringir el derecho de huelga y debilitar la negociación colectiva.

