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La CGT sostiene que la reforma laboral afectará a la región y el Gobierno intentará imitarla

La Reforma  laboral en Brasil trajo controversias de todo tipo y fue repudiada por la mayoría del sistema latinoamericano. En este caso, a través de un documento de la Confederación Sindical de las Américas, la CGT eligió el mismo camino y se pronunció oficialmente en contra.

La CGT repudió la reforma laboral aprobada en Brasil por ser “atentatoria de los derechos adquiridos de los trabajadores, imponer nuevas cargas y coartar beneficios”, a través de un documento de la Confederación Sindical de las Américas (CSA). Según el escrito, la reforma brasilera es «un accionar que afectará a todas las economías regionales» y que «los gobiernos de turno procurarán imitar para ejercer similares reformas».

Bajo el título «Reformas contra trabajadores en Brasil amenazan a toda América Latina», la CSA que conduce el paraguayo Víctor Báez Mosquera, sostuvo que ese país es hoy «el laboratorio de las más agresivas y reaccionarias reformas antilaborales regionales» como consecuencia de «un abrupto giro polí­tico hacia la derecha». La organización regional acusó a «la amplia coalición de fuerzas polí­ticas, empresarias y sociales reaccionarias que asestaron hace más de un año un golpe de Estado parlamentario para sustituir a la ex-presidente progresista Dilma Rousseff por su vice Michel Temer, un conservador e ilegítimo sucesor», y expresó que «los medios enfocaron esa campaña con denuncias sobre sus supuestas prácticas corruptas y las de su antecesor Luis Inacio Lula Da Silva».

La CSA rechazó «la modificación constitucional que permitirá el congelamiento de los gastos sociales del Estado durante 20 años, lo que impedirá cualquier mejora de los servicios públicos y abrirá el camino a más privatizaciones en salud y educación». También repudió el intento de reforma previsional, que hará «más difícil la jubilación a partir del aumento de la edad y los años de contribución, afectando en especial a las mujeres y a los rurales, y reduciendo pensiones».

«No habrá salarios ni empleos dignos. El nuevo mundo laboral brasileño se asemejará al de hace 100 años. Y, el gobierno, va ahora por la jubilación contrarreloj. Ese es el proyecto de las fuerzas de derecha de las Américas y el mundo: una contrarrevolución neoliberal observada por el mercado. Si avanza, los cambios legales serán una señal para atacar las normas de la Organización Internacional del Trabajo (OIT)», aseguró.

Por último, señaló que la Jornada Continental por la Democracia y contra el Neoliberalismo, a realizarse entre el 16 y el 18 de noviembre próximo en Montevideo, debe ser «un gran momento de lucha sindical para enfrentar a la contrarrevolución neoliberal regional», concluyó el documento. El emisario del documento fue Jorge Sola, secretario de prensa de la CGT.