Juan Carlos Schmid, uno de los líderes de la CGT, afirmó que un eventual paro general lo va a definir el Confederal del próximo 25 de septiembre porque “es el órgano más igualitario”. Y reconoció a la central como “un actor de peso”.
El triunviro de la Confederación General del Trabajo (CGT), Juan Carlos Schmid, admitió que la movilización hacia Plaza de Mayo tuvo un tinte político debido a que significó “una manifestación de un sector de la sociedad”. “Demostró que somos un actor de peso en la política argentina”, desafió.
Además, aseguró que si bien la marcha del pasado 7 de marzo “tuvo una magnitud mayor”, la del 22 de agosto sumó otros gremios que “no forman parte del moyanismo”. “Muchos señalan que esto es político y claro que es así porque es una manifestación de un sector de la sociedad. Fue un signo vital de la CGT con toda la dificultad que tiene”, aseguró.
Al ser consultado por la convocatoria que tuvo el nuevo reclamo en comparación a la expresión anterior realizada en marzo al Ministerio de Producción, Schmid enfatizó: “Sí, obviamente que aquella tuvo una magnitud mayor. Ahora estuvo UPCN, la Uocra, el sector de Obras Sanitarias y otros sindicatos que están en otras expresiones del gremialismo y que no forman parte del moyanismo. De modo tal que creo que hubo un trabajo de mucha construcción para convocar a todo el mundo y de eso hablo cuando digo que no hay que ir a lo ciego a la protesta social. Acá nadie toca el pito y vienen al pie”.
Por su parte, el secretario general de la CATT precisó que el Confederal del 25 de septiembre decidirá si “hay dirigentes en el Consejo Directivo que cambiaron la marcha por el paro”. “Eso lo va a definir el Confederal que es el órgano más igualitario. Habrá que escuchar las opiniones porque no puede ser que le descarguen toda la responsabilidad al triunvirato sabiendo que llegamos para unificar. Eso lo saben todos: gordos, flacos, independiente, dependiente, peronistas y de izquierda”, afirmó.
En tanto, opinó sobre si la unificación de la conducción en una sola persona mejoraría la CGT: “Se abrirá el debate hacia el futuro y habrá que verlo. Si se mantiene el tironeo de todas las vertientes aunque pongan a Mandrake al frente no podrá contener a todos. Pero siempre fue así con algunos cerca del Gobierno y otros en contra”.
