El Presidente acumula capital popular y se muestra sólido en su andar durante la pandemia, aun cuando las decisiones económicas serán claves para cuando culmine la odisea Covid.
El Gobierno de Alberto Fernández acumula capital político pero a la vez, se consolida como un cuadro que aglutina una opinión positiva en propios pero también extraños en lo que se relaciona con la pandemia. El 76% de respuestas de una encuesta realizada el 5 de mayo califica como Muy Bueno y Bueno al Gobierno, “incluso hasta el 27,8% de los votantes de Macri”.
La muestra la realizó la encuestadora FOCO, Imagen y Comunicación Estratégica, y se centró en las consecuencias económicas y políticas que resultarán para el común popular pero a la vez para la gestión de un recién asumido Alberto Fernández.
Entre otros datos que se relacionan a las consecuencias del Covid-19 y la economía familiar, “el 78% de los consultados señalan como su mayor preocupación el tema sanitario: “que me contagie yo” o “que se contagie alguien de mi familia”, siendo este mayor al que produce el impacto económico: el 16%.
Lo curioso también se encuentra en que el 36 por ciento de los que priorizan su situación económica, según la firma del Lic. Carlos Terreu, son votantes de Roberto Lavagna, ex candidato a presidente de las últimas elecciones.
Por otro lado, los ingresos en la familia también fueron parte de la consulta. La pregunta fue si la cuarentena modificó los ingresos del hogar “y un importante 39,4% dice que “no lo afectó”, mientras más del 60% acusa problemas”. “Aquí también aparecen diferencias cuando segmentamos por voto a presidente: el 72,7% de los votantes de Lavagna y el 72,2% de los de Macri manifiestan distintos grados de problemas con sus ingresos, mientras los votantes de Fernández se reparten en partes exactamente iguales, 50% dice no verse afectado y 50% que sí.
La relación entre lo que hace el Gobierno y lo que debería para recaudar más fondos para afrontar la extremadamente preocupante crisis sanitaria tuvo lugar en esta consulta de 206 casos. “La pregunta concreta es: Frente a la falta de recursos del Estado para financiar la cuarentena se habla de distintas alternativas de un impuesto extraordinario, ¿con cuál de las siguientes opciones estarías más de acuerdo? La inmensa mayoría, 72%, está a favor del anunciado y todavía demorado “impuesto a las grandes fortunas”, mientras un 9% adhiere más a la opción que también se discutió en la opinión pública y consiste en aplicarle un “impuesto a los ingresos de más de $150.000”. Un minoritario 12% considera “que el Estado se arregle con lo que tiene”, ningún extra.
El resultado de la encuesta sostiene que “las decisiones de orden económico son más ideológicas que las sanitarias”. Aun así, el Gobierno acumula adhesiones aun cuando la situación económica se prevé que sea un terreno en donde el propio Ejecutivo encuentre sus mayores dificultades.
