🔵La organización que conduce Julio Piumato cuestionó los megaoperativos desplegados por La Ciudad en barrios populares y advirtió sobre “persecución, estigmatización y militarización” en la Ciudad de Buenos Aires🔴
La Mesa de Trabajadores Territoriales de la Unión de Empleados de la Justicia de la Nación -UEJN- expresó un duro rechazo a los operativos “Tormenta Negra” y “Muro de Control”, impulsados por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, y denunció que los procedimientos desplegados en distintos barrios populares estuvieron atravesados por “violencia, persecución y estigmatización” contra los sectores más vulnerables.

A través de un comunicado difundido este lunes, el espacio sindical manifestó su “profunda preocupación y rechazo” frente a los megaoperativos de seguridad realizados en villas y asentamientos porteños, donde participaron más de 1.500 efectivos policiales, controles masivos y allanamientos simultáneos. En particular, cuestionaron el operativo “Muro de Control”, presentado por la administración de Jorge Macri como una medida para “proteger a los porteños de lo peor del conurbano”.

Desde la UEJN sostuvieron que mientras el jefe de Gobierno reivindicaba públicamente los procedimientos, “vecinos y vecinas atravesaban horas de violencia, persecución y estigmatización”. Según denunciaron, trabajadores, comerciantes, cartoneros y jóvenes fueron sometidos a controles constantes y, en muchos casos, impedidos de circular normalmente por no portar documentación. “Lejos de tratarse de una política seria contra el narcotráfico, lo que vimos fue un operativo de disciplinamiento sobre los sectores populares”, afirmaron.

El comunicado también aseguró que durante los procedimientos fueron secuestradas herramientas de trabajo y elementos utilizados por trabajadores de la economía popular, entre ellos carros de venta ambulante, garrafas y materiales utilizados por feriantes. Para la organización sindical, el despliegue respondió más a una lógica de “militarización” y control social que a una política integral de seguridad.
En esa línea, los trabajadores judiciales remarcaron que desarrollan tareas territoriales en barrios populares mediante programas de acceso a la Justicia, por lo que conocen “de cerca” la realidad de esas comunidades. “La militarización, los controles indiscriminados y el hostigamiento sistemático no resuelven los problemas de fondo; solo generan más miedo, exclusión y violencia institucional”, señalaron.
Finalmente, la UEJN reclamó la intervención de organismos competentes para garantizar el respeto a los derechos humanos y las garantías constitucionales, y sostuvo que la respuesta frente a la desigualdad “nunca puede ser la represión”. En sintonía con planteos realizados por curas villeros y organizaciones sociales, el documento concluyó reclamando “más acceso a derechos, más urbanización, más educación, más salud y más presencia del Estado” en los barrios populares.

