🔵El informe de la CAME advierte que el consumo sigue en baja. Los comercios señalan la pérdida del poder adquisitivo, el encarecimiento de los costos y el poco acceso al crédito como las principales causas🔴
Las ventas minoristas de las pymes cerraron julio con una caída del 2% interanual a precios constantes, según el último relevamiento de la CAME. Frente a junio, la baja fue más fuerte: 5,7% en la medición desestacionalizada. Pese a esto, el acumulado de enero a julio todavía muestra una suba del 7,6% respecto al mismo período de 2024.

El estudio apunta que los salarios no crecen al ritmo de la inflación, lo que provoca una fuerte pérdida del poder de compra. A esto se suma el endeudamiento de los hogares, el encarecimiento de tarifas y servicios, la presión impositiva y el aumento constante de los costos operativos. Con menos plata en el bolsillo, la gente compra menos y prioriza productos básicos.
Compras más chicas y planificadas
Los comercios remarcan que las ventas se concentran en artículos de primera necesidad y de bajo valor, con clientes que comparan precios y planifican cada gasto. Para tentar a los compradores, las pymes recurrieron a promociones, cuotas sin interés, descuentos, ventas online y entregas a domicilio. El cobro del aguinaldo y el turismo de invierno dieron un pequeño alivio, pero no cambiaron la tendencia.
Qué dicen los comerciantes
El 57,9% de los negocios consultados dice que su situación está igual que el año pasado, mientras que un 30% siente que empeoró. Para el próximo año, casi la mitad espera una mejora, pero crece la desconfianza: el 10,1% cree que estará peor.
Rubro x rubro
En julio, sólo tres sectores subieron sus ventas frente al año pasado: Perfumería (+1,8%), Farmacia (+0,9%) y Alimentos y bebidas (+0,4%). El resto tuvo bajas: Bazar y muebles (-6,7%), Textil e indumentaria (-5,1%), Calzado y marroquinería (-2,5%) y Ferretería y materiales de construcción (-1,9%).
En todos los casos, los comerciantes coinciden en que la pérdida del poder adquisitivo, la falta de crédito y la competencia de productos importados e informales son factores que siguen apagando el consumo.
