🔵Correa asume el miércoles y comienza un recorrido largo y tedioso para el dirigente del movimiento obrero en la cartera laboral bonaerense🔴
“A Walter le da el Cuero”. Así celebró Fatica la designación de Walter Correa como nuevo ministro de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires. Ningún slogan podía caer más acorde si de apoyo se trata.
Desde el lunes hacia adelante, ¡ya!, en el corto plazo, Correa comienza con desafíos intensos en materia laboral en el territorio más caliente de la Argentina. El interior es duro, pero la Provincia es áspera.
Con casi 18 millones de habitantes. Con niveles de indigencia extremos y una pobreza sublime, un dirigente importante aledaño al curtidor le dijo a este medio: “Siempre al peronista lo ponen faltando 20 minutos y perdiendo 0-2”. Y pareciera una muletilla que se da mucho en el peronismo y de la que los propios justicialistas se jactan al mencionar al tradicional espacio, que vienen a sacar las papas del fuego. Y en territorio bonaerense, la llama está alta.

Correa conoce el territorio, primer punto a favor. Es un dirigente de recorrido, con mucho viatico encima y con trabajadores en todo el país pero particularmente en PBA. Con conocimiento del ámbito privado por representar una actividad de ese sector, segunda a favor. Es del movimiento obrero cegetista, una deuda pendiente en tiempos cuando la representación sindical reclamaba “un trabajador” en funciones ministeriales, tercera.
Las contras. Deberá afrontar una de las mayores contiendas, sumergidas directamente en el tejido social, que son las negociaciones salariales. Y allí están los docentes, con algunos gremios pares y compañeros como Udocba, Sadop y UDA, del palo CGT. Pero también están los de la línea más combativa como Suteba y la FEB, que si bien pertenecen a centrales algo alineadas, cuando lo que se negocia son salarios, la “amistad” se distorsiona un poco.

Los estatales son cosa seria. ATE Provincia, con una gran capacidad de movilización. Y en el terreno municipal, se encuentra la figura de la Fesimubo, con un importante enfrentamiento en la mayoría de los 135 distritos. En efecto, el próximo 30 de agosto tendrá Kicillof la primera marcha en contra cuando los conducidos por Rubén “Cholo” García se aposten en las puertas de la Casa de la Provincia, en Callao al 200. Y Correa ya no será un compañero que se solidarice con las luchas de los compañeros municipales, en algún punto, será parte. La Ley 14.656 de paritarias distritales es una herramienta que García y Cía. no dejan pisotear y la defienden con la tropa en la calle.
Por otro lado, están los Judiciales, en su mayoría alineados en la CTA Autónoma con la AJB y con características duras. La AJB siempre es un hueso duro de roer.

Los profesionales de la Salud también están por la misma línea con la AJB. Allí, la Cicop mantiene permanentes reclamos hacia la Provincia y los paros en los hospitales bonaerenses no son actos esporádicos de una negociación. Son casi permanentes.

Con un panorama duro, espeso, Correa se sienta en el sillón laboral para negociar con pares. Sabe. Conoce el paño. Pero desde su asunción el próximo lunes, ese paño seguro se tensará y empezará el riesgo de perder amigos. El analisis político será para otras lineas.

Todo el movimiento obrero lo saludó en la previa. Carteles, banners digitales, flyers, ruido de celebración para felicitar al curtidor por parte de la Corriente Federal, el Frente Sindical y el conjunto de las organizaciones sindicales. La política le hace poner todo eso en juego, pero como ya lo dijo Fatica, “A Walter le da el Cuero”.

