El Indec dio la inflación de 2018 y la misma fue del 47,6 por ciento, un numero letal para las economías más vulnerables. El Transporte y los Alimentos, los que más subieron, ni más ni menos.
Finalmente, la inflación según las mediciones oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) durante el 2018 acumuló 47,6 %, y como se esperaba, fue la más alta desde 1991, cuando se desvanecía la hiperinflación de Raúl Alfonsín.
El organismo informó que en diciembre, el proceso de aumento del costo de vida fue del 2,6 %. El Transporte, con el 66,8 %, fue uno de los puntos más altos en los aumentos junto con los Alimentos y Bebidas no alcohólicas, que alcanzaron el 51,2 %; Equipamiento y Mantenimiento para el hogar (y acá están incluidas las tarifas de gas, electricidad y agua), con el 50 %, entre otras.
«Si bien sigue siendo alta (por la inflación de diciembre), descendió por tercer mes consecutivo desde el pico de septiembre (6,5 %)… la inflación anual de 2018 (47,6 %) refleja la inestabilidad cambiaria que vivió nuestro país», remarcó el Banco Central. «La prioridad del BCRA es evitar que episodios como los vividos en 2018 se repitan» indicó y pronosticó que «debido a que la política monetaria actúa con rezagos y a las correcciones de precios regulados y acuerdos salariales pendientes, es normal esperar que la inflación mensual se mantenga en estos niveles en los próximos meses». Nicolas Dujovne, ministro de Hacienda, aseguró estar “convencido” de que en 2019, la “inflación será más baja”.
Estos números, en términos sociales, fueron letales para la economía de las familias más vulnerables y de menores recursos. Más aun teniendo en cuenta el crecimiento de precios y la cantidad de personas que se quedaron sin empleo por la creciente ola de despidos desde la asunción de Macri, en 2015.
