El consumo interno no levanta, la CAME elabora informes que así lo demuestran y a la masa trabajadora cada día se le dificulta más conseguir y mantener el trabajo. Y cada día es un paso más cerca hacia las elecciones
El Gobierno sigue en una importante encrucijada contra la economía y no logra reactivar el consumo interno. En el último informe, la CAME dio a conocer que las ventas minoristas de las Pymes cayeron un 13,4% en abril respecto del mismo período de 2018.
Ese detalle arroja que durante 16 meses, el descenso ha sido sostenido y consecutivo. En lo que va del 2019, las ventas acumulan una caída del 12,1%. Nada esperanzador para el empresariado de clase media.
Las ofertas y liquidaciones casi al precio de costo no lograron incentivar el consumo, por lo que también creció el cierre de muchos comercios. En los locales a la calle, “el descenso fue del 15 por ciento, mientras que en la modalidad online crecieron 0,3 puntos”, precisó el relevamiento. «Dos factores de preocupación del comercio» fueron «los ajustes desmedidos en los alquileres y los costos financieros«, según la Confederación de la Pequeña y Mediana Empresa.
Según el informe, los rubros más afectados fueron «Calzado y marroquinería«, «Joyerías, relojerías y bijouterie«, «Bazares y regalos» y «Electrodomésticos, Electrónicos, Computación, y Celulares«.
La caída en abril fue del 3,1 por ciento si se lo compara con el mes anterior y la mayoría de las PyMEs no se mostró optimista de que la situación vaya a mejorar en el corto plazo.