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Opinión. Cavalieri, el torero del Sindicato de Comercio

🔵Opinión. Fue una derrota dura para digerir y una apuesta compleja para redoblar. La ardua tarea de retener a los fieles🔴

Fue un vendaval de votos en el sindicato de Comercio de la Capital Federal. Y si bien el porcentaje de trabajadores que se acercaron a votar no alcanzó el deseado, fueron los suficientes como para haber provocado heridas difíciles de sanar en la oposición, y aun más profundas en el principal rival sindical de Cavalieri, Ramón Muerza.

El resultado fue 14.534 votos para el “El Gitano” y 6.970 para el contrincante. Pero si hay algo seguro tras estos valores, encerrados en simples sobres blancos, es que ya nada será como antes para quien aspiró el cielo y no pudo levantar los pies del suelo.

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Cavalieri junto a Daer y los seguidores que le dieron un amplísimo triunfo

Esta derrota caló fuerte en el seno interno de una lista que podía esperar una caída. Pero no una tan contundente. Es evidente que quienes se comprometieron a bancar, no lo hicieron. Quienes abrazaron al candidato y se sacaron varias selfies, cumplieron con una voluntad diferente en el cuarto oscuro.

Hay quienes afirman que las derrotas dejan enseñanzas. Quizás esta sea una de esas para el sector de Muerza o al menos para el candidato que vaya a saber si volverá a ser. Cuatro años es una eternidad y 7.500 votos de diferencia marcan un destino muy complejo de acortar.

Armando Cavalieri liderará un nuevo periodo al frente del SEC y tendrá a su lado a Carlos Pérez. Además, la lista Azul contó con una cantidad inmensa de jóvenes que buscarán posicionar sus liderazgos y ofrecerse como una renovación no tan futura.

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Muerza y la dura tarea de retener a sus fieles

Del otro lado, un destino incierto. Aun queda Cavalieri para rato, Pérez en la continuidad, y los y las pibas que siguen de cerca el futuro del gremio. Muchos y muchas de ellas con aspiraciones reales. Es un panorama desolador para el anhelo de un segundo tiempo (o tercero) para la oposición. Pero nunca, y menos en el sindicalismo, está dicha la última palabra. ¿Habrá sido el embroque de Cavalieri?

Muerza deberá continuar su carrera aferrado a la ilusión. Aun posee en su haber 7 mil trabajadores que confiaron en su candidatura, aunque luego de este resultado, el duro trabajo para el dirigente opositor será contener a esa masa que trabajó durante la campaña y aquellos que vieron que un proyecto alternativo podía darles aire. Es cierto que el lastre de una derrota de estas magnitudes socava cualquier aspiración, pero luego de un tiempo de digestión, la historia puede cambiar. Será para otro análisis el daño colateral de la victoria del histórico dirigente.

Por el momento, el proyecto Cavalieri acaba de descubrir la formula de la eternidad. Ahora habrá que aplicarla y actualizarla durante la gestión.

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