🔵 Por Julio Piumato, secretario general de la Unión de Empleados Judiciales de la Nación –UEJN-🔴
En la madrugada del 1° de Junio de 1976 se desató lo que dio en llamarse “La Noche Judicial”. Empezaba el tercer mes de la dictadura genocida, y ya los judiciales habíamos sentido la presión represiva.
El encarcelamiento, el 24 de marzo, de la Dra. Carmen Argibay (por entonces Secretaria General de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional, luego miembro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación) y del Dr. Guillermo Díaz Lestrem, el “Chino” (por entonces Defensor de 1ra Instancia ante los Juzgados de Instrucción, liberado en marzo de 1977, fue secuestrado en 1978 y asesinado en la ESMA) fue el comienzo. Luego, fueron secuestrados Alicia Mallea (del Fuero Penal) Roberto Vera Barros e Ignacio Ojea Quintana (del Fuero Comercial) y Esteban Ojea Quintana (del Fuero Civil), todos quedaron como desaparecidos.

También habían sido cesanteadas por la Cámara Civil (con la firma de su Presidente el Dr. Augusto César Belluscio que había jurado por los Estatuto de la Dictadura y que luego como Juez de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, designado por Raúl Alfonsín, firmaría la reincorporación de los cesanteados por razones gremiales en 1984), Malisa Orlando (afiliada nro. 1 de la UEJN) y Ernestina Storni (luego llegaría a ser Asesora de Menores e Incapaces hasta su jubilación).
Más adelante y en ese mismo 1976, le tocaría la cesantía al compañero Julio Gómez Carrillo (luego Secretario de Capacitación de la UEJN por la lista Marrón hasta su fallecimiento) y al compañero Julio García Torres, Secretario Gremial de la UEJN (cargo que volvería ocupar una vez que la Lista Marrón triunfara en 1990), entre muchos otros.

En la madrugada de ese 1ro de Junio más de 20 allanamientos en domicilios de trabajadores y funcionarios judiciales culminaron con la muerte de Alberto Maidana Casco (Fuero Comercial) mientras su esposa, Nerina, el Dr. Germán Moldes (Secretario de un Juzgado de Instrucción entonces y que luego llegará a ser Fiscal ante la Cámara Nacional en Apelaciones de lo Federal Penal hasta su renuncia por jubilación), Gustavo Galligo (fiscalías penales) Luis Olmos, Luis Galasso y quién esto escribe, Julio Piumato (los 3 del Fuero Civil), fuimos secuestrados y luego de 10 días legalizados y sometidos y sobreseídos de la causa que llevó el Juez de la Dictadura Marquardt (luego síndico de la privatización de SOMISA en el Gobierno de Carlos Menem), donde se pretendía justificar una organización subversiva que tenía en su pináculo al Juez de la Corte democrática del 73/76, Dr. Héctor Masnatta).

Me tocó sufrir al ritmo de la orden de batalla de la dictadura que priorizaba la represión a los delegados y dirigentes del movimiento obrero organizado argentino, pasar 6 años y 8 meses hasta mi liberación el 24 diciembre de 1982.
Después de ese infausto día, la represión siguió golpeando a los judiciales secuestrando y desapareciendo a las compañeras y compañeros Laura Serra, Wenceslao Caballero (ambos de Fuero Civil), Verónica Basco y Carlos Gatto (Fuero Especial en lo Civil y Comercial) Carlos Malvino y Julia Lozano (Fuero Comercial), Jorge Sanz, Dr. Gustavo Moreno, Álvaro Colombo (todos del Fuero Penal), Enrique de Pedro (Fuero del Trabajo), la Dra. Nelly Ortiz (Fuero Penal Económico) sin que se sepa de ellos, Graciela Lara (Fuero Penal) que sobrevivió. También, fueron secuestrados y encarcelados Rodolfo García Conde y Carlos Lavié (Secretarios General y Adjuntos de la UEJN) liberados luego de un tiempo prolongado.

En el Año del Cincuentenario de nuestra Gloriosa UEJN, recordar este día y a las compañeras y compañeros que ya no están pero que nos acompañan con su espíritu y ejemplo mantenido vivo y como bandera, es -ni más ni menos- que honrar su memoria y realzar los momentos trascendentes de una historia de nuestra Patria en la que la UEJN siempre fue protagonista.
