Petroleros lanzó un desde ayer a hoy a las 12 pero Sica apenas supo la medida de fuerza, dictó la Conciliación Obligatoria. El gremio de Guillermo Pereyra denuncia despidos y suspensiones.
Petroleros Privados de Río Negro, Neuquén y La Pampa, gremio que conduce el senador Guillermo Pereyra, lanzó un cese de actividades «por el anuncio de al menos 600 despidos, que se suman a 1.500 suspensiones», el cual se iba a extender hasta las 12 de este jueves, pero inmediatamente, sin dejar pasar ratito, el Ministerio de Producción y Trabajo nacional dictó la conciliación obligatoria.
«Bajo argumentos ridículos y espúreos, más vinculados a la política nacional y sus medidas erráticas que al desempeño del trabajador, las cámaras empresarias del sector hidrocarburífero pretenden que los más débiles paguen lo que deberían resolver en otro ámbito», se quejó Pereyra. «Los trabajadores siempre buscaron garantizar la paz social. Así lo hicieron desde la firma de la adenda al Convenio Colectivo de Trabajo en 2017, siempre se priorizaron las fuentes de trabajo y la producción», recordó.
Por eso, el gremio se quejó de que «es inconcebible que ahora, cuando más deberían respetarse los pactos, los acuerdos y la palabra empeñada, pretendan olvidarse de esos compromisos asumidos».