🔵El proyecto de Presupuesto 2027 prevé que el gasto total crezca 3,4% en términos reales, pero Trabajo e Industria pierden frente a la inflación y la obra pública sigue lejos de 2023🔴
El proyecto de Presupuesto 2027 que presentó el Gobierno con entusiasmo puede mostrar una primera cifra que parece positiva: el gasto total de la Administración Nacional crecería un 3,4% en términos reales. Pero cuando se mira dónde van esos recursos, la foto cambia.
Según un informe de la consultora Zentrix Consultora, el área de Trabajo tendría una caída real del 2,7% y la Industria del 2,6% respecto del crédito vigente de 2026. Es decir, no todo lo que aumenta el presupuesto aumenta de la misma manera.

El salario que el Gobierno espera
Hay otro dato que llama la atención porque está directamente relacionado con los trabajadores. El Gobierno proyecta para 2027 una inflación promedio del 21,1% y una suba del salario promedio del 25,4%. Si esas previsiones se cumplen, el salario promedio tendría una mejora real del 3,6%. El problema es que buena parte de los ingresos del Estado dependen justamente de que haya actividad, empleo y salarios que permitan recaudar.

El informe señala que los aportes y contribuciones a la seguridad social crecerían apenas 19,7%, por debajo de la suba salarial proyectada. En términos reales, los aportes caerían 1,2%. Zentrix vincula esta diferencia, entre otros factores, con el Fondo de Asistencia Laboral –FAL- previsto en la tan polémica reforma laboral.

La industria tampoco aparece como motor
La industria queda también entre las funciones que pierden terreno frente a la inflación: el presupuesto le asigna una suba nominal del 17,9%, que se transforma en una caída real del 2,6%. Al mismo tiempo, el proyecto oficial calcula que durante 2027 las importaciones crecerán 9,8% en valor, mientras las exportaciones lo harán 7,4%.

El dato no significa por sí solo que cada aumento de las importaciones se traduzca en pérdida de empleos industriales, pero sí marca el escenario sobre el que deberán moverse las fábricas nacionales. Es un punto especialmente relevante en un contexto en el que las organizaciones sindicales vienen denunciando cierres, suspensiones y despidos en distintas ramas de la producción.
La obra pública sigue lejos de 2023
La situación de la obra pública es todavía más marcada. El gasto de capital previsto para 2027 crece apenas 0,2% en términos reales y representa solamente el 1,9% del gasto total. Además, entre enero y agosto de 2026 la inversión pública cayó 22,7% real respecto del mismo período del año anterior.

El dato más fuerte aparece cuando Zentrix mira un período más largo: el gasto en bienes de uso, que incluye la obra pública, acumuló una caída real del 83,6% entre los primeros ocho meses de 2023 y los de 2026. De las 2.339 obras que integraban la cartera analizada, 1.683 fueron dadas de baja o están en proceso de rescisión y otras 457 fueron transferidas a provincias y municipios.

Un presupuesto que depende de que las cuentas cierren
El informe también advierte sobre una cuestión que puede terminar teniendo impacto durante el año. El proyecto establece que la ejecución debe cerrar con equilibrio o superávit. Por eso, si la recaudación queda por debajo de lo previsto, el gasto debería ajustarse para cumplir con esa regla.
En otras palabras, el Presupuesto 2027 no se puede mirar solamente por el número general de cuánto va a gastar el Estado. La discusión pasa por qué sectores crecen, cuáles pierden frente a la inflación y qué margen queda para sostener empleo, industria, salarios y obra pública.

