Con cientos de días a cuestas y muchos despidos sin resolver, renunció el interventor de fabricaciones militares, Luis Riva, siendo designado Ricardo Casal en su lugar.
El presidente de la Nación, Mauricio Macri, le aceptó en la jornada de ayer la renuncia al interventor de Fabricaciones Militares, Luis Riva, en un contexto de complejidad absoluta luego de que el gremio estatal ATE presionara para que se erradiquen los despidos y se fomente la inversión en la empresa estatal. Ricardo Casas asumió el cargo.
ATE Buenos Aires y Nación, durante todo el año (o lo que va de él), se puso al frente de un conflicto que tuvo decenas de despidos y fue parte del desguace estatal que llevó adelante el Gobierno nacional y provincial.
Nota relacionada del 18 de julio de 2017:
Oscar Aguad, Ministro de Defensa, también puso la firma por la cual al mismo tiempo se designó a Ricardo Casal en su reemplazo al frente del organismo.
Durante la gestión de Riva, de poco más de un año, hubo unos 500 despidos, una de las plantas más importantes del país fue cerrada (Fanazul, en la ciudad de Azul) y se registraron conflictos en otras, como en las cordobesas de Villa María y Río Tercero, y en Fray Luis Beltrán en Santa Fe.
Riva, en tanto, fue designado por Aguad días atrás como secretario de Investigación, Política Industrial y Producción para la Defensa, donde tiene el control del astillero Tandanor y de la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA), entre otras áreas.
