🔵El SPIQYP busca regularizar su situación institucional y en ese orden, Salas inició las gestiones en Trabajo luego que la Justicia encontrara irregularidades en las elecciones del 2017 y anulara la victoria de Aveiro🔴
Rubén Salas inició el proceso que lo podría llevar a recuperar el liderazgo en la actividad petroquímica, cuando a principios de marzo la Sala VI de la Cámara Nacional del Trabajo declaró nulas las elecciones del 2017 en el Sindicato del Personal de Industrias Químicas y Petroquímicas de la Ciudad de Buenos Aires y zonas adyacentes por irregularidades.
Sí, hace 6 años. Cuando ya pasó un manto y medio de Facundo Aveiro, quien resultara ganador en aquel entonces. Salas envió un pedido formal al Ministerio de Trabajo de la nación, directamente dirigido al titular de la cartera laboral, Claudio Morioni, para que este designe “en carácter de urgente un delegado normalizador” para que tras ello, se inicie el proceso que desemboque en un llamamiento a elecciones.
Le solicita a la vez que declare la nulidad “del proceso electoral en marcha y de los comicios convocados para el 12 de abril de 2022 y que proceda a disponer de una nueva convocatoria a elecciones de los cuerpos de dirección de nuestro Sindicato, a la par se preserve el patrimonio del mismo”.
El hecho de las irregularidades fue denunciado bajo la caratula en los autos “Gómez Omar Eduardo c/ Sindicato del Personal de Industrias Químicas y Petroquímicas de la ciudad de buenos aires y zonas adyacentes s/ ley de asoc. sindicales”, en el expediente 18980/2018.
“Las autoridades del sindicato cuya representatividad quedó fulminada por el fallo mencionado, llevaron adelante maniobras de vaciamiento de nuestra organización. Durante cuatro años de un mandato viciado de nulidad absoluta, se consumó la exclusión de la vida interna del sindicato de aquellos trabajadores que teníamos una mirada distinta respecto de cuestiones vinculadas al mejor modo de defender el salario y las condiciones laborales de los químicos”, denunció Salas en el escrito a Moroni.
“La nulidad dispuesta por la Justicia deja al sindicato en situación de acefalía, quedando nuestra organización sindical a la deriva en términos institucionales, toda vez que carece de órganos que puedan conformar válidamente su voluntad. Dicha situación necesita sanearse, a fin de evitar que el sindicato se extinga por la inexistencia de órganos con capacidad de llevar adelante los actos de administración y disposición propios de la vida de una persona jurídica”, exige el dirigente químico.
