Hasta el momento, cuatro fabricantes debieron cerrar las puertas de sus fábricas debido a la apertura de las importaciones. Las ventas descendieron y las jornadas de trabajo fueron recortadas.
Fabricantes de calzado de Santa Fe advirtieron que el sector atraviesa una situación crítica debido al aumento de importaciones y caída de ventas, que derivó en el cierre de cuatro fábricas en la provincia y la reducción a la mitad de la jornada laboral. Las cuatro plantas que dejaron de funcionar fueron dos ubicadas en Rosario (La Huella y Jandy), una en la localidad de Zavalla (Primeros Pasos) y otra en Acebal (Pirri), un pueblo de 6.500 habitantes que vive de la cosecha de los campos y de la fabricación de zapatos.
“En 20 años que llevo haciendo zapatos nunca viví algo así. No nos dan los costos, no podemos pagar ni las cuentas y las ventas siguen cayendo”, lamentó Nicolás Pelatti, uno de los 30 fabricantes del lugar. El empresario aseguró que “la suba de importaciones” y “caída de ventas” siembra “mucha incertidumbre” al sector. “El problema es que yo no sé hacer otra cosa, dediqué toda mi vida a esto”, señaló el comerciante en declaraciones a DYN.
De modo similar, la fábrica Wyler´s, de Alcorta, a 95 kilómetros de Rosario, redujo en las últimas semanas la jornada laboral y salario de sus 108 operarios por un plazo de 60 días. El director de la firma, Gerardo Cucco justificó la medida ante la necesidad de bajar los costos para recuperar la competitividad en un mercado “en caída libre”. “Estamos al límite, a punto de colapsar. Están en peligro todas las fuentes laborales. Esta es una medida para acomodarnos en este contexto adverso para seguir en la pelea y no bajar los brazos”, opinó.
