La Emergencia Alimentaria es tendencia en la Argentina y lamentablemente se provoca por el hambre existente entre los ciudadanos de este país. Un documento de prensa una mesa sindical y social planteó una serie de items que este decreto debería contener.
Una enorme de Mesa de Encuentro por el Trabajo y Vida Digna se puso a disposición de la exigencia hacia el Gobierno Nacional para que declare urgente la Emergencia Alimentaria y Nutricional en todo el territorio argentino. Ayer, la CGT ya había hecho pública una carta que le enviaron al presidente Mauricio Macri en la que le exigieron esto último y mientras organizaciones sociales acampan frente a Desarrollo Social, en la Capital Federal.
Un documento emitido en las últimas horas, del que participaron en su elaboración entre otras la CTA Autónoma, la CGT, la CTA de los Trabajadores, el Fresimona, los trabajadores de la tierra y la Corriente Federal, recuerda un documento en el que advertía sobre una situación de “injusticia social y la desigualdad producidas por decisiones de gobierno orientadas a garantizar el incremento de la renta de corporaciones internacionales”.
Dijeron en aquel entonces y mantienen en los días que corren, que el actual Gobierno se basa en un modelo que tiene sustento “en la vieja división internacional del trabajo: primarización de la economía, extractivismo de recursos minerales y extractivismo financiero”.
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Plantea a la vez que hoy la población lucha “principalmente por su supervivencia biológica”, y que esto corresponde a un “impiadoso robo de la dignidad humana y, por lo tanto, un fuerte debilitamiento de la democracia y de los valores que fundan nuestra Nación”. “La gravedad de la situación actual nos compromete con la llamada de la Comisión Episcopal de Pastoral Social de la Iglesia Católica, de las Iglesias Evangélicas y de miles de personas en las calles el último 28 de agosto y nos sumamos al urgente pedido de declarar la EMERGENCIA ALIMENTARIA. Debemos enfrentar la crueldad del hambre que habita en millones de familias oscureciendo el presente, especialmente de nuestros adultos mayores, y condiciona gravemente el futuro, especialmente de niñas, niños y jóvenes”, expresaron desde un documento.
La Mesa, a la vez, realizó una serie de ítems que debería contener la Emergencia Alimentaria que se expresa en:
– Fortalecimiento de una canasta básica de primera infancia, y de mujeres embarazadas o en período de lactancia, incrementando, entre otras medidas, la Asignación Universal por Hijo al valor de una canasta básica total para un menor de 18 años, estimada al1er. Trimestre del 2019 en $ 5834, como forma de alcanzarla. De tal forma, una familia que reciba dos asignaciones de este monto cubre la canasta alimentaria que al mismo momento llegaba a $ 11640.
– Aumento de presupuesto de comedores y huertas escolares y comunitarias para mejorar la cantidad de raciones y la calidad nutricional de las mismas.
– Fomento y mayor desarrollo de la agricultura familiar y social en cada uno de los territorios.
– Reintegro del IVA a los consumidores de menos recursos y aumento del número de productos sin IVA O con reducción del mismo, que compongan la canasta básica para hacer más transparente su eliminación o reducción.
– Actualización de los montos del Programa Pro Bienestar del PAMI, desactualizados por el aumento de la inflación, y aumento de la cobertura de los medicamentos para jubilados y pensionados. Disposición de tierras públicas ociosas, a través de comodato, para que puedan ser productoras de alimentos trabajadas por organizaciones sociales y de la economía popular y la agricultura familiar para lograr el autoabastecimiento alimentario.
– Utilización de los espectáculos públicos culturales y deportivos para recaudar alimentos y artículas de primera necesidad La solución a esta crisis requiere, más que parches económicos, de un fuerte compromiso político que genere consensos en el diseño e implementación de políticas públicas. Por ello nos comprometemos a impulsar un diálogo abierto y sincero, basado en los principios de solidaridad y el trabajo como fundamentos de la vida digna, y que faciliten un ACUERDO MULTISECTORIAL, sin antinomias pero comprometidos con los más débiles, donde cada persona y cada sector encuentren el lugar desde el cual contribuir a la construcción de nuestra Comunidad Nacional.