Las tres patas del “Dialogo Social” fueron convocadas por el Gobierno para debatir y exponer sobre el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur. La aprobación fue por parte del Gobierno y el empresariado y rechazada por los dirigentes sindicales.
Sindicalistas, Gobierno y empresarios tuvieron un encuentro ayer para compartir lo que fue el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea en lo que tiene que ver con el libre comercio. El movimiento obrero, a diferencia de los empresarios y el oficialismo, se manifestó con dudas y reparos acerca de lo que sucedió en Bruselas.
Desde el gremialismo se consideró que el acuerdo puede tener un «impacto negativo en la productividad por las asimetrías en la economía de los dos bloques comerciales». «Vemos con preocupación el impacto de este acuerdo. Las cámaras empresarias mostraron un acuerdo a libro cerrado pero nosotros queremos saber qué implica en las economías asimétricas como las que tenemos», declaró al salir de la reunión Ricardo Peidro, secretario general de la CTA Autónoma.
La denominación del encuentro fue “Comisión de Diálogo Social para el Futuro del Trabajo” y también estuvo presente en carácter de organizador el ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, quien aseveró: «el acuerdo firmado entre el Mercosur y la Unión Europea es importante porque empieza a marcarnos un rumbo. Es fundamental para la inserción de nuestro país al mundo, equilibrado en cuanto a las demandas y las concesiones que tenían las partes, y tiene impacto federal porque abre un mercado con mucho potencial para las economías regionales».
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