🔴Desde el gremio denuncian que el sector empresario se niega a acompañar la inflación en la negociación salarial y advirtieron con profundizar las medidas si no hay respuesta a las demandas.🔵
El Sindicato Obrero del Caucho, Anexos y Afines (SOCAYA) de declaró en estado de alerta y movilización y apuntó contra la cúpula empresarial de la Federación Argentina de la Industria del Caucho (FAIC) por la falta de acuerdo en las paritarias.
Desde el sindicato señalaron que la cúpula empresarial “ha faltado a su palabra” y cuestionaron que, pese al “constante y brutal aumento de los precios en los rubros del consumo básico”, el sector empresario se niega a acompañar la inflación en la negociación salarial. En ese sentido, remarcaron que existe “una diferencia sustancial e inaceptable entre la realidad económica y lo que pretenden imponer en la mesa de negociación”, y subrayaron que “los trabajadores no somos la variable de ajuste”.

En este marco, desde la Comisión Directiva Nacional de SOCAYA advirtieron que profundizarán las medidas de fuerza si no hay una recomposición salarial acorde a la inflación.
Frente a la postura intransigente de la patronal, desde el gremio de los trabajadores del Caucho destacaron que han mantenido una postura de diálogo, proponiendo alternativas como la incorporación de sumas no remunerativas, entendiendo que se trata de “un esquema que la cámara podría acompañar sin mayores dificultades”. Sin embargo, denunciaron una “intransigencia total” por parte del sector empresario, al que acusaron de no atender los reclamos pese a que la recomposición salarial solicitada es “claramente justa e indispensable para cubrir mínimamente los gastos esenciales”.
En esta línea, también reafirmaron que los trabajadores apuestan a la paz social y a la conservación de los puestos de trabajo, aunque advirtieron que esta debe darse “dentro de pautas justas y equitativas”, las cuales —según indicaron— hoy están siendo “desconocidas y pisoteadas” por el sector empleador.

Frente a este escenario, desde SOCAYA aseguraron que “se acabó la paciencia” y oficializaron el estado de alerta y movilización. “No vamos a aflojar hasta lograr recomponer nuestros ingresos en niveles acordes, y no vamos a tolerar la indudable pérdida del poder adquisitivo de nuestros salarios”, expresaron.
Por último, advirtieron que, de persistir la postura de la FAIC, las medidas gremiales se irán profundizando. “Con el salario de los trabajadores y el plato de comida de la familia cauchera no se juega”, sentenciaron.
