Panaderos de las veredas gremiales y patronales aunaron criterios y le solicitaron al Gobierno nacional una mesa tripartita para encarar la problemática del precio del pan y las cargas que este conlleva, para aumentar las ventas y poder afrontar los vaivenes del sector.
La Federación Argentina y Unión del Personal de Panaderías (Fauppa), detrás de la figura de Abel Frutos, y los empresarios del sector panaderíl, representados en la Federación Argentina de la Industria del Pan y Afines (Faipa), solicitaron conjuntamente la conformación de una mesa tripartita junto al Gobierno para atender la alta clandestinidad de la actividad, la suba tarifaria y la incidencia del precio de la harina.
Tanto el sector panadero gremial como el patronal, coincidieron en direccionar la batalla contra la «clandestinidad» que sufre el sector, que según lo informaron en una conferencia de prensa en la sede de Faipa, “asciende al 40%”. También, se quejaron del alza de tarifas de luz, gas y agua y sostuvieron que la volatilidad del dólar “incide sobre el precio del trigo, que hizo aumentar la bolsa de harina de 50 kilos cerca de un 9%”. La cámara empresaria de la industria del pan estuvo representada en la conferencia de prensa por Jorge Vitantonio y el vicepresidente Luis Benito. Por el lado gremial, Abel Frutos, secretario general de Fauppa, Rodolfo Aguiar, miembro del Consejo Directivo, y José Luis Sánchez, titular de los panaderos de la Ciudad de Buenos Aires. También estuvieron presentes representantes de las filiales de la ciudad de Buenos Aires y de las provincias de Buenos Aires, Santa Fe y Tucumán.
Vitoantoño dijo que en las panaderías de Rosario «hay un 40% de capacidad ociosa» y que el kilo de pan se vende a $50, con una bolsa de harina de 50 kilos, calidad triple cero, que se comercializa a $ 600.
Por otro lado, los panaderos se mostraron en contra del «panazo» que el Centro de Panaderos del Oeste bonaerense realizó la semana pasada en la zona de Congreso, repartiendo pan de manera gratuita y bregaron por la conformación de una mesa de diálogo. El gremio aseguró que «el panazo, la repartija de pan, no es el camino. El camino es el diálogo». A su turno, Pablo Albertus, presidente del Centro de Industriales Panaderos de Tucumán, sostuvo que «el 38% de lo que es la facturación de las panaderías se va en IVA y carga tributaria».
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Sostuvo que «queremos ser parte de un diálogo. Sentarnos en una mesa tripartita para así poder defender la fuentes de trabajo», señaló y dijo que en su provincia el kilo de pan se comercializa a un promedio de $ 40.
Los encargados de los destinos de la industria, tanto del sector empresario como la parte obrera, acordaron un incremento salarial de los trabajadores del 15%, pagaderos en dos tramos, del 8 y 7%, respectivamente en mayo y agosto, acumulativo. En octubre, la clausula de revisión los volverá a reunir para re discutir los sueldos panaderos.
