Con mas de 300 mil personas colmando la 9 de Julio, se llevó adelante el acto de Camioneros. Aliados que puede ser una pata fuerte para futuras movilizaciones se mostraron cerca de la primera linea del escenario, al lado de Hugo Moyano.
Un conglomerado de aliados, quizás temporarios o no, se mostraron ayer en la movilización de Camioneros, en la que Moyano dijo tener “pelotas” para defenderse solo, ante los que decían que el evento se daba para respaldarlo en relación a sus causas judiciales. “No tengo miedo de ir presa, estoy dispuesto a dar la vida por los trabajadores”, arengó a sus verdes y todo aquel en la 9 de Julio.
El principal dirigente, no de la CGT, que estuvo sobre el palco y con capacidad de movilización es el actual diputado nacional por Unidad Ciudadana, Hugo Yasky. El docente ha demostrado con creces su idoneidad para la organización de eventos de protestas y a nivel nacional. La Marcha Federal, en dos ocasiones, fue prueba contundente de la movilidad del secretario general de la CTA de los Trabajadores. Si bien los separan formas y principalmente sus intereses y centrales obreras, Yasky llamó fervientemente a Perón y Evita en sus discurso, lleno de CGT por detrás. Eso gustó. Pero además, más allá de que no ha de ser un aliado permanente, Yasky y Moyano mantienen buen vínculo y se respetan.
Dirigentes, en este casi sí de CGT, como el “Cholo” García –muy amigo de Moyano- que mantiene conquistas gremiales para los municipales bonaerenses de destacar (como la obtención de leyes claves para los salarios de sus representados), también posee capacidad de convocatoria y en territorio bonaerense puede alinear su tropa de forma que se note. Julio Piumato, con una tropa judicial interesante por detrás, es otro moyanista que puede aportar lo suyo a la hora de organizar una protesta.
Sergio Palazzo, uno de los más mirados y observados por el universo, aunque con ciertas distancias ideológicas, es un dirigente siempre respetado y halagado por la CGT. Un cuadro con capacidad de liderazgo y movilización. En la CGT tienen sus dudas, pero siempre es una opción, y ayer en la marcha estuvo muy cerca del Camionero.
En las antípodas, un aliado que puede servir por su también capacidad de movilización es Juan Grabois, uno de los principales dirigentes de la CTEP. La economía popular ha adoptado en los últimos años un papel preponderante, algo discutido por sus modos, pero que ha tenido la posibilidad de sentarse con el triunvirato a discutir políticas de reclamo y hasta su participación en el acto del 7M, donde hasta muchos los tildaron de haber enrarecido la marcha.
Los docentes son siempre una buena carta a la hora de unificar reclamos. Por el lado de los docentes de Buenos Aires, la Udocba aglutina una gran masa de educadores y más aun, cuando se pliegan los del Suteba y el conjunto de la CTERA. Forman toda una gran masa movilizadora.
El kirchnerismo ha participado, pero el conjunto de dirigentes alineados a la ex presidenta de la nación ya no tienen el mismo visto bueno que quizás han tenido durante el ex gobierno de la senadora. En el presente, contar con ese sector político no es tan bien visto por la sociedad.
