🔵El secretario general de la Federación de Aceiteros cuestionó lo que se conoce de la reforma laboral impulsada por el Gobierno y pidió a la nueva conducción de la CGT asumir un rol activo contra las políticas oficiales🔴
El secretario general de la Federación de Aceiteros, Daniel Yofra, colocó en el eje central del 74º Congreso del sector la reforma laboral y puntualizó, en dialogo con Sonido Gremial, la necesidad de una CGT activa y posicionándose como una oposición real. “Las centrales tienen una oportunidad histórica”, reflexionó haciendo extensivo el reclamo hacia las CTA.

Respecto a la reforma laboral que prepara el Gobierno, advirtió que aunque el texto final aún no se conoce, ya existe un antecedente grave con la Ley Bases, a la cual se le recortaron artículos vinculados a la cuestion laboral pero que en esta oportunidad, el Gobierno se muestra decidido a avanzar fuertemente. Recordó los intentos oficiales de “sacar los convenios colectivos”, avanzar hacia “la no indemnización” y promover un “banco de horas”. “Son todas leyes que van en contra de los trabajadores, retrocedemos. Ellos hablan de modernización y quieren volver a 100 años atrás”, afirmó. Frente a cualquier avance, adelantó: “Nosotros vamos a ir a la huelga”.

Yofra fue explícito respecto al rol que espera de la nueva conducción de la CGT: “Ojalá que la CGT nueva entienda que hay una necesidad de confrontar con este Gobierno porque ya el diálogo está totalmente agotado”. Reclamó también que actúe ante los recortes que afectan a jubilados, personas con discapacidad, médicos, docentes y trabajadores en general.
En cuanto a la estrategia para recuperar iniciativa, sostuvo que “la sociedad necesita que la CGT le hable y tenga claro cuáles son los puntos como para salir a pelear”, subrayando el deterioro social: “Hoy tenemos 95% de los trabajadores registrados bajo la línea de la pobreza”. En ese escenario, afirmó que “las centrales tienen la oportunidad histórica de ser una verdadera oposición en favor de los trabajadores”.
Finalmente, Yofra hizo referencia al panorama regional y al rol internacional del sindicalismo. Señaló la “situación muy mal” de los trabajadores en América, donde “los dirigentes son perseguidos” y se intenta “destruir todas las organizaciones”. Explicó que por eso participaron referentes de Brasil y Uruguay en el Congreso.
